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martes, 26 de agosto de 2014

La Carrera de la Muerte: The Death Race

Saludos, amigos del asfalto, la gasolina y el plomo. Lo que hoy venimos a ofreceros desde este blog es un conjunto de reglas y un escenario para que vayáis desempolvando vuestros viejos coches en miniatura para un combate épico, divertido y, sobre todo, barato, en un futuro posapocalíptico no tan lejano.
Como fan absoluto de las películas de Mad Max (atentos el año que viene a Mad Max. Fury Road), sus émulos italianos, y de las cintas de carreras de coches en general, andaba buscando un reglamento sencillo y económico que lograra trasladar a la mesa de juego las mismas sensaciones de velocidad y peligro mortal que hemos visto tantas veces en el polvoriento Páramo.
Con el mítico Car Wars en mente, tenía muy claro lo que quería. Car Wars, el abuelo de todos los juegos de combate automovilístico, peca, para mi gusto, de un exceso de realismo, en las maniobras y en el combate que convierte cualquier giro en un batiburrillo de tablas y dados, que ralentiza enormemente el juego, además de que su escala, con sus fichitas de coches de una pulgada de longitud, lo hace poco vistoso. Eso sí, completo como ninguno. Necesitábamos algo más ágil, más sencillo y que se pudiera jugar con coches a escala 1/64.

El circuito está listo. ¿Quién ganará y quién se convertirá en un amasijo de hierro y carne picada?
Otra de las prioridades es que fuera lo más económico posible; de ahí la elección de los coches de juguete en miniatura, accesibles a todos los bolsillos, y que encima son muy agradecidos de tunear para la ocasión, como habéis podido comprobar a lo largo de varias entradas.

Dos valientes toman la salida quemando rueda. Ojo que la primera curva es peligrosa y los escudos están activados.


Después de adquirir, leer y probar decenas de reglamentos, como el Outrider, que funciona con un sistema similar al Wings of War, dimos con Death Race, de los hermanos Ed y Joe Grabianowski, cuya última versión data de 2009. A pesar de tratarse de un esqueleto, una versión alfa, puesta a disposición del público para testearla, nos encantó. Sólo necesitas tus viejos dados de rol, unos cochecitos, la plantilla de giros y una superficie donde jugar. Se prepara en cinco minutos y a correr.
Por supuesto, el reglamento original tiene lagunas y defectos, pero lo cierto es que no hay nada más sencillo de aprender, de explicar y de jugar. Y encima es gratis.
Recrear los combates en escenarios devastados, persecuciones en carreteras interminables, combates en recintos cerrados, duelos… todo tiene cabida en este reglamento que, por nuestra parte, no deja de crecer y ampliarse.

El Gallo ha tomado la delantera y ha activado su arma principal y las defensas al tiempo que encara la primera curva, dejando a Islero 2000 no sólo relegado, sino además sin opciones de armarse hasta más adelante.


Así, además de la traducción del reglamento original (disponible en la bgg), nosotros, desde la Liga Albaceteña de Destrucción Automovilístca (LADA), hemos ido aportando, según hemos ido jugando, distintas modificaciones a las reglas (como por ejemplo, el combate con armas). También he incorporado un sistema de creación de vehículos —bastante respetuoso con los coches prediseñados originales—, así como un escenario basado en la película de Jason Staham, Death Race (2008), que es lo que os traemos hoy aquí.


La estrategia del Gallo es clara, intenta anular los escudos para que su rival no pueda acceder a ellos, al tiempo que se mantiene en cabeza y aumenta la distancia entre su perseguidor.


Este escenario trata de adaptar el circuito de la cárcel de Terminal Island que aparece en la cinta. No se trata de un trazado a escala, evidentemente, pero sí que he procurado mantener la forma del original, así como las peculiaridades del circuito, como las partes que atraviesan los hangares, las placas para activar el armamento y las defensas, o la barricada. Ideal para jugarlo con dos a cuatro coches (colisiones a gogó), fácil de transportar (bien doblado, ocupa 20x20 cm) y barato. He incluído las fichas de los coches y el armamento, tal y como aparecen en la película, aunque —con ciertas modificaciones— también puede ser jugado con cualquier coche que inventes.
En el archivo adjunto encontraréis tanto el reglamento adaptado de Death Race de la LADA, como la descripción del escenario Death Race: Terminal Island, todos los vehículos y, por supuesto, el circuito, listo para imprimir en seis folios A3. Sólo tienes que recortarlo y unir las piezas. Estamos seguros de que os gustará. (Descargar )

El Gallo aborda el túnel como un campeón, para él no valen las restricciones ni los chequeos de control...

En breve, añadiremos las fichas de los coches que hemos ido publicando en el blog, con sus reglas especiales (para el hovercraft, por ejemplo), y trataremos de ir añadiendo más tipos de vehículos. Hasta entonces…
¡Acelera y dispara!

Este es el aspecto general del circuito con nuestros vehículos modificados. Toda una experiencia divertida de juego que queremos compartir con vosotros.

martes, 15 de julio de 2014

La Carrera de la Muerte (Death Race): El Gallo


Como sabemos que os habíais quedado con ganas de más después de la última entrada de la Death Race, desde la LADA os ofrecemos la ultimísima incorporación a nuestro "Carmageddon" particular. 
Os presentamos, muy orgullosamente, desde Freakland, al GALLO:


"El Gallo" es un Chevy del 55 gasser, algo ajado. Su conductor no tiene miramientos en cuanto al mantenimiento exterior del coche, y su carrocería presenta daños por el severo sufrimiento, el óxido y las modificaciones realizadas para aumentar el blindaje. 

El gallo es parco en floridos detalles. Sin embargo está pensado en la velocidad. Su aceleración es increíble, y no es raro verlo a dos ruedas, empatillado, por los circuítos más criminales de la LADA. 

El principal armamento del Gallo son dos enormes y temibles espolones, dos misiles tierra-tierra, situados sobre sus aletas. Además, su frontal va protegido con unas temibles defensas, que hacen trizas el blindaje de cualquier oponente en una embestida o en un choque. 

Los tubos de escape, sobredimensionados de base en un gasser, han sido modificados para poder descargar humo y dificultar la visión de sus rivales. 
Vista superior del Gallo. Su apariencia achatarrada y sucia, aunque esté hecho a trozos, no debe hacer que te confíes. Es uno de los rivales más temibles a los que te puedes enfrentar en nuestra Death Race. 
El Gallo se nutre de piezas de un desguace horrible, donde los vehículos agonizan lentamente, cual cementerio de elefantes. 
Los materiales que hemos usado en esta ocasión son más o menos los mismos que en las anteriores, pero no está de más repasarlos. He utilizado plasticard para los blindajes frontal y posterior de las ventanillas, y para el bloqueo de la puerta derecha. La mosquitera, como siempre, para las ventanillas laterales. Los misiles pertenecen a una maqueta de un avión de escala 1:72 de la Segunda Guerra Mundial. Por último, los enormes tubarros de los tubos de escape son los disipadores de calor de sendos rifles de plasma del WH40K. En cuanto a la pintura, esta vez me he cebado todavía más en los efectos de deterioro de la pintura. Al utilizar tres tipos de color distinto en la carrocería, unificados por los embellecedores rojos, se ha conseguido que la apariencia de chatarra sea todavía mayor. 
Si quieres ver más vehículos, no dudes en visitar nuestras anteriores entradas sobre la Death Race.
Nada más, espero que os haya gustado el nuevo asesino de la carretera que hemos incorporado a nuestra carrera de la muerte. En breve volveremos con nuevas ideas. Hasta pronto, y ¡feliz verano!