martes, 15 de marzo de 2016

Frostgrave: Freakland en Felstad. Disparos de otoño e invierno.

¡Hola a todos!
Seguimos con las entradas dedicadas al Frostgrave. En este caso vamos a hacer una breve reseña sobre la capacidad de las armas de proyectil en el juego, y luego hablaremos brevemente sobre uno de los problemas que solemos tener los pintores de miniaturas de vez en cuando, que de dónde sacar la inspiración para combinar los colores.

Ilustración de Dmitry Burmak para la portada de Frostrave: Fantasy Wargames in the Frozen City

De todos los mercenarios que podemos contratar para nuestra banda, son los de los proyectiles los que quizá nos den más quebraderos de cabeza. Hasta que sacaron al jabalinero (y nos referiremos así al lanzador de jabalinas, no al perro adiestrado para la caza del jabalí), los tiradores más baratos valían 50 puntos, el arquero y el ballestero . Mal armados, poca voluntad, pocos puntos de vida... Pero disparan. El ballestero pega más duro, pero tiene la dificultad añadida de tener que gastar una acción en recargar la ballesta, con lo cual no mueve, aunque... da más duro. Más alto en la escala de puntos encontramos al rastreador (tracker), que vale 80, con algo más de voluntad, armadura y puntos de vida; por último al explorador (ranger, 100 puntos), que es un arquero que se defiende en combate cuerpo a cuerpo al llevar arma de mano. Todos los anteriores a partir de 80 puntos tienen la virtud de mover 7 pulgadas, cosa que se nota y mucho. Al tirador (marksman, 100 puntos), el que mejor puntería tiene, con disparo 3, y equipo pesado (armadura 12), le tendremos que dejar una posición elevada y casi definitiva, pues con 5 pulgadas de movimiento y una ballesta, es lento de más para mi gusto.  Echo de menos, y mucho, un personaje más ágil de movimientos que tenga 7 pulgadas de recorrido base y disparo 3, pero no está.

Mis dos arqueros. Actualmente han ido ascendiendo y ya son rastreadores (trackers). Están a punto de ser convertidos en exploradores. Ambas miniaturas son de la vieja, pero todavía en pie, casa Mithril, irlandesa, que estaba especializada en las miniaturas del Señor de los Anillos. Son de un modelado muy particular, con líneas muy suaves. Las figuras son muy cuidadas y ya vienen imprimadas en gris. El de la izquierda, con colores otoñales es Légolas, mientras que el de la derecha es Bardo, de Ciudad del Lago. 

Punto y aparte es para el jabalinero, que apareció entre los nuevos personajes de la ampliación Thaw of the Liche Lord. El jabalinero ha dejado de aparecer en mis bandas, pero es el hombre que conserva el record de efectividad a la hora de sacar tesoros. Vale 25 puntos, no sabe pelear en cuerpo a cuerpo (+0) y dispara con +2, pero sólo llega 10 pulgadas. Si su alcance hubiera sido de 15", lo vería un personaje muy útil, que, metido en medio de la refriega, va cortando avances e incluso puede apoyar en alguna ocasión en cuerpo a cuerpo. Tal y como está no me convence. Vamos, el jabalinero de Frostgrave no es ningún Jan Zelezný. 

Otro problema es la gran cantidad de escenografía y la falta de líneas claras de visión. Somos perros viejos, jugadores de Infinity, y alguno tiene una tesis doctoral sobre como colocar la escenografía cortando líneas de visión. Es bueno llevar un puntero láser, ya que la línea de visión es real, es decir, se ve lo que ve el muñeco. He encontrado en más de una ocasión que mi aprendiz de bruja no puede disparar por encima de un muro por ser demasiado pequeña; tampoco, por supuesto, puede ser designada como objetivo. Jugando al Frostgrave deberás adoptar toda clase de posturas contrahechas y escorzos para poder ver lo que ve el muñeco. Recordad lo que os dije sobre a quién elegís para jugar, pues alguien dispuesto a discutir cualquier ángulo, posibilidad de disparo o cobertura, convierte un juego gracioso y divertido en un ring. 

Este es mi arquero Légolas. Una miniatura que me ha acompañado desde el año 1990 si no recuerdo mal. El pretexto del Frostgrave ha hecho que por fin esta figura acabase pintada. Un poco larga la lista de espera, ¿no? Las miniaturas retro se han vuelto a poner de moda, y es que un juego hecho para ganar dinero, pero para y por los jugadores, permite estos lujos. 
A pesar de todo esto, os aconsejo que gastéis al menos 100 puntos en dos buenos arqueros, pues, bien colocados, cubrirán el avance de tus tropas, impedirán el del enemigo, servirán como apoyo en retaguardia e incluso podrán servir de sacatesoros si su posición táctica es ya innecesaria. 
Hay quien me ha comentado que le parece que los proyectiles en Frostgrave son demasiado poderosos. No lo son, como bien podéis deducir de todo lo anteriormente expuesto, pero además por una última razón. El ataque de disparo, cuando encuentra dificultades, en vez ser penalizado, cambia esos malus por bonificadores al que se defiende, porque sí, se hace también una tirada enfrentada, como en el cuerpo a cuerpo. El objetivo añade las coberturas y otros bonos a su habilidad de armas y, si supera la tirada del arquero, se supone que esquiva, desvía o que simplemente la cobertura hace su cometido. En caso de empate, al contrario que en el combate cercano, se resuelve a favor de la víctima. 

Bardo, tan mal parido en la desastrosa trilogía cinematográfica del Hobbit, es, sin embargo, uno de los personajes más atrayentes de la novela homónima. Tener una figurilla del héroe que acertó a matar a Smaug era algo que llamaba la atención antes de la saturación comercial y de la pérdida de esencia que ha sufrido la obra de Tolkien. Ahora sigue sus hazañas en Felstad.  
Llegamos ya a la parte final de esta entrada. Como os podéis dar cuenta, ambas miniaturas siguen un esquema de color. El primero, el elfo, inspirado en los colores otoñales, y Bardo, en los de invierno. Hoy en día es tan fácil como teclear en cualquier buscador "colores de otoño" o "colores de invierno". Veamos un ejemplo: Vamos al buscador, ponemos "colores de otoño" y...
Foto de Cary Wolinsky en National Geographic en Español
Voila! Ahí tenéis una inspiración estupenda, con una gama de colores que, además, el ojo humano está muy acostumbrado a apreciar. Como podéis ver, la pintura de la figura de Légolas es en sí misma una transición siguiendo la gama de colores que nos presenta esta foto. Vamos a poner ahora "colores de invierno", a ver qué pasa: 
Imagen encontrada en Outfitideas4you.com
¡Ah!, estaréis pensando que miro páginas de moda para inspirarme en la elección de colores. Claro, a veces. También recojo corchos y cartones de los contenedores, y tengo la mesa llena de trastos y muñecos, y un montón de materiales guardados por si acaso algún día vienen bien. 
Nada más por hoy. Ahora que hemos retomado la sana costumbre de publicar entradas en nuestro blog, no podemos hacer más que recomendaros que hagáis un "me gusta" en nuestra página de FACEBOOK. 

¡Hasta pronto!
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