martes, 26 de junio de 2012

Cuidado, ¡tienen rehenes!

Para un grupo de jugadores que trata de que cada partida sea una historia distinta, en la que ambos jugadores disfruten por igual, es interesante añadir elementos que peritan huir del clásico enfrentamiento a muerte por que sí.
Revisando que podíamos usar en Infinity para añadir ese toque de originalidad  nos dimos cuenta que las carácteristicas del juego no permitian (o al menos no sonaban creíbles) escenarios dedicados a tomar unos metros mas de tierra, o a ocupar un objetivo y defenderlo hasta la muerte. En cambio las misiones de infiltración, buscar y rescatar objetivos y otras por el estilo nos parecieron bastante mas correctas con el trasfondo del juego.

La idea de introducir civiles en el juego nos llamó siempre la atención (de hecho, hemos comprobado como en el 2º libro de Infinity, Human Sphere aparecen al fin reglas para ellos), no obstante una manera fácil de que entren en juego es ponerlos como rehenes. Estos rehenes formaban parte del catálogo de Hasselfree, aunque hoy en día no aparecen en su tienda y no se dónde pueden estar disponibles. Corregido, están disponibles en Armorcast, como ha apuntado el compañero Cristopher.


Estos civiles se pintaron con ropas claramente actuales; seguro que podríamos encontrarnos por la calle a alguien así vestido un día cualquiera. 






Aprovecho la entrada para subir un enlace al escenario "casero", aunque probado entre nosotros y en torneos en el que dos bandos del universo de Infinity se enfrentan durante un intercambio de rehenes.




Unos kazaks retienen a este variopinto grupo de ciudadanos.
Le va a costar a Ariadna un serio disgusto frente a O-12... 

martes, 19 de junio de 2012

El infierno esmeralda



Todo aficionado al cine de acción sabe que si hay un lugar hostil, incómodo y amenazador para combatir, ese es la jungla. Tienes que soportar una humedad infernal, enfermedades y  parásitos, pero peor es la paranoia que se apodera de ti y te hace ver enemigos en todas partes.

«Con nuestra potencia de fuego podemos destruir cualquier ejército del mundo. Aquí la empleamos contra los árboles y la maleza.» Un miembro del Ejército de Estados Unidos, en Vietnam.

Con esa premisa nos decidimos (bueno, en realidad Héctor se decidió y me empujó al proyecto) a construir una jungla donde nuestros pequeños soldados pudieran pasar las de Caín. No fue un proyecto bien planteado y planificado, simplemente un día empezamos y fuimos añadiendo elementos según venían nuevas ideas. 

Los materiales usados para la crear la vegetación son plantas de acuario, varillas de madera para construir los troncos e hilo de algodón para formar la corteza. Este es el resultado del arranque inicial:









Ninguna jungla está completa sin un templo perdido; para ello utilizamos un kit de ruinas de la marca Ziterdes que una vez integrado y pintado como las demás secciones nos dan un emplazamiento bastante interesante, a la vez que de fácil paso para las miniaturas.




Un elemento importante para esta jungla serían algunas bases que nos permitieran bloquear completamente las líneas de visión. Escogimos unos trozos de corcho azul que teníamos a punto de tirar y fabricamos estas rocas. 





Un par de parapetos también nos darían la oportunidad de introducir en las partidas algunos elementos ventajosos para situar tanques, equipos de tiradores, objetivos...




También barajamos con la posibilidad de añadir elementos húmedos pero al final sólo quedó esta charca.
¿Y qué sería de una jungla sin al menos un par de hangares? ¿Dónde iba a dormir la guerrilla? ¿En qué  lugar guardarían los contrabandistas sus bienes?...




Continuará...


martes, 12 de junio de 2012

Guerra en las trincheras VI: Epilogo


Hola a todos desde la guerra en miniatura.
Hoy vamos a ver pequeños detalles, consejos, alguna cosilla que se ha quedado en el tintero y que me sirva para despedirme de estas entradas con las que he estado entretenido.
Por empezar por algo ameno, que resalta cuando se mira nuestra escenografía con detenimiento, voy a hablar de la cartelería que engalana nuestros edificios. La mayoría de ellos son alemanes, pues el ejército del Kaiser es el que maneja el que suscribe, y defendí con capa y espada (y no con poca sorna con el tema de ser el jefe de la obra), que nuestra localidad hubiese sido tomado por los boches, y la hubieran empapelado con su propaganda.  La Gran Guerra fue novedosa en muchos ámbitos, y uno de ellos fue en ser una guerra publicitaria. Los diversos contendientes implicados vendían información manipulada a sus propios súbditos y a sus contrarios. Y el cartel, en plena época de furor creativo en Europa, reflejaba esa creatividad cartelaria, cuyo máximo exponente, según mi humilde opinión, se dio en la Guerra Civil española.






Aquí podeis apreciar diferente cartelería. Veámoslos de abajo a arriba. Desde el optimista cartel navideño de 1914, en el que se pide una donacíón de amor para sus guerreros, pasando por el de reclutamiento del ejército del Reich; el tercero desde abajo es menos optimista, y junto con el primero intenta evitar la extensión de dos ideologías que harían mucho daño en la fase final de la guerra a Alemania desde su interior, el anarquismo y el bolchevismo.
Todos estos carteles, y muchos más, los utilizamos para dar realismo y vida a nuestros edificios. No son nada difíciles de encontrar en la red, y, con la suficiente calidad, se imprimen a un tamaño adecuado (sólo hay que imaginar que nuestros soldados son los que los colocan), y a pegarlos tocan. Los teneis que pegar en lugares bien visibles de las construcciones, nunca tapando fallos, siempre en lugares donde se pondrían lógicamente. Otra cosa a tener en cuenta es el deterioro del papel que está a la intemperie. Un cartel es efímero, se arruga, se decolora, se mancha... No dudeis, el agua sucia del bote es mano de santo para añadir el toque de suciedad necesario.  Aquí teneis algunos ejemplos, de lo más curiosos a veces:


La casa del anarquista del pueblo, con un retrato de Bakunin, sobre el que alguien contrario al pensador  ha pegado propaganda antianarquista.


Cuartel general alemán, donde podemos apreciar una cartel de propaganda del principio de la guerra, en el que el Imperio Alemán y el Austrohúngaro caminan unidos en feliz alianza.

Fachada semiderruída de la casa del alcalde. En ella podemos ver diferente cartelería, en el que destaca la propaganda navideña de 1914

Muro trasero del taller. En ella podemos ver diferentes periodos de pegada de carteles, en los que se van solapando.


En la taberna, algo destrozada por los obuses, había un lugar especial para grandes héroes de la época, desde los de las espediciones polares hasta algún que otro avezado piloto.


Muro y contrafuertes de la pequeña catedral de la localidad. Sobre él pegamos, como homenaje a todos los caídos, el cartel con el poema "In Flanders Fields" impreso.

El mismo principio se puede utilizar para confeccionar cuadros, alfombras, o incluso para empapelar las paredes de vuestros edificios. Todo tipo de texturas son posibles más alla del simple estuco o la madera. Deben quedar bien con la escala, y no ser directamente aberrantes en cuanto a contraste de color o diseño. Buscad información de la época y jugad con lo que sabeis hacer y como era en realidad.
Otro pequeño detalle a resaltar, que ha ido pasando desapercibido en nuestro viaje por esta mesa de juego,  han sido los números de las viviendas. Todos tenemos una dirección, y hay placas que identifican nuestros edificios por todas partes. Los nuestros también:


Distintas numeraciones y placas de nuestra escenografía.


Como veis, no se trata de despreciar los pequeños detalles, son los que hacen que, una obra que puede ser estupenda, pase a ser fantástica. Nosotros no nos cansamos de añadirle detalles a esta escenografia, incluso cuando íbamos aprendiendo sobre la marcha, o cuando nos enfrentábamos al dilema de la jugabilidad. Con casas como esta, las partidas salen bien:

El hotel del terror. Ninguno de sus ocupantes sobrevivió al derrumbe parcial del edificio.

En fin, sólo me falta despedirme, y aunque aún me quedan fotos en el tintero, no haré uso de ellas en próximas entradas, ya está bien. Ha sido suficiente para mostrar nuestro trabajo, aunque nada comparable con verla en público. Espero tener tiempo y lugar.
Hasta la próxima.

miércoles, 6 de junio de 2012

Pequeña y rápida guía de pintura para los Red Devils

En esta ocasión y como el título indica voy a presentar una pequeña guía de pintura para los Paracaidistas Británicos de la Segunda Guerra Mundial.



El primer paso antes de pintar la miniatura es limpiarla, lo que incluye lavarla con suficiente agua y jabón cómo para eliminar cualquier resto de lubricante del molde y eliminar todas las rebabas.

Acto seguido viene la imprimación. Aquí llegamos a un punto en el que cada pintor tiene su color o técnica favorita. Yo suelo imprimar con spray negro (Army Painter o Citadel, indistintamente) o bien a pincel con marrones, negros o ocres. Para estas miniaturas empleé negro.

El primer paso de pintura, propiamente dicha, es pintar los colores base de la miniatura: aquellos mas predominantes en las áreas mayores. En mi caso pinté piel (con Carne Enana de Citadel, de la gama antigua, ya que estas miniaturas fueron pintadas hace unos meses), chaqueta (Khaki de Vallejo Game Color) para el color de fondo, las líneas del camuflaje de la misma (Oliva Amarillo y Marrón Bichos, ambos de Vallejo Game Color), arma (Marrón bichos o Marrón quemado de Vallejo o Citadel) y pantalones (Tierra de Vallejo Game Color, es el que mas me pareció que se asemejaba al Uniforme Inglés de Vallejo Model Color). Se puede aprovechar y pintar la boina (Terracota de Vallejo Game Color).

Dibujo mostrando los colores de los uniformes de los paracaidistas y
las unidades aerotransportadas británicas.

La característica chaqueta de estos soldados, la denison smock,  combina el caqui de fondo
con marrones (2 tonos) y verdes (2 tonos). Para 28mm podemos simplificar y reducirla
a los tres colores predominantes: caqui, marrón y verde oliva.

También aprovecho para pintar las cintas y las bolsas de los soldados con colores claros (La manufactura de estos elementos varió enormemente a lo largo de la guerra, por tanto las variaciones en el tono y el color son históricamente aceptables. Muchos los pinté con Piedra Dheneb de Citadel Foundation, otros con verdes pálidos y otros con amarillos oscuros muy poco saturados de color).


Posteriormente doy un lavado con negro muy diluido. Esto marca las sombras y añade cierta profundidad a la miniatura.

Llega el paso de iluminar. Para ello comienzo por los pantalones con el mismo Tierra que empleé como color base. Posteriormente paso a la chaqueta, con los mismo colores que utilicé como base.
Las bolsas y cintas del equipo se iluminan con el mismo Piedra Dheneb mezclado con un poco de blanco.

La guía casi la podemos resumir en esta imágen, haz click sobre ella para verla a mayor resolución.

Las armas y otros elementos de madera (como los mangos de las palas) se pintaron con Marrón Bichos. Las partes metálicas se pintaron con Gris Metalizado de Vallejo Game Color, para ser posteriormente iluminadas con Cota de Malla de Citadel.

La piel la pinto siempre (o casi siempre) siguiendo una sencilla receta: Carne Enana, Piel Bronceada y Carne Élfica (todas de Citadel), eso si, realizando continuas mezclas entre los tres colores para evitar excesivo contraste entre las zonas mas iluminadas y las menos. Se que a otros pintores les gusta marcar mas las zonas mas hundidas, pero en este caso es cuestión de gustos.

Pintada la piel paso a pintar la boina (o el casco) de la miniatura, iluminada con Terracota mezclada con Rojo Sangre hasta llegar al Rojo Sangre puro. Entre la boina y la cabeza pinto una fina linea negra y si la boina lo lleva, las alas de los paracaidistas también en negro.

Como último paso pinto los detalles de la miniatura (cantimploras, equipo adicional, granadas, mascaras de gas...) y los pelos (tanto el pelo en sí como el vello facial). Estos pasos son los que pueden manchar mas fácilmente las zonas previamente pintadas, así que ¡cuidado!

El paso final es terminar la peana y barnizar la miniatura. Para estas miniaturas empleo Barniz Mate de Vallejo Game Color, que las protege de golpes y del polvo con eficacia.





Por ahora esto es todo, espero que os sea útil esta guía.
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