martes, 4 de abril de 2017

Frostgrave: Freakland en Felstad: Convidados de hueso II

Garth el Oscuro, un explorador de rasgos élficos de pasado ignoto (hay quien dice que sangre noble circula por sus venas). Tirador tan certero como silencioso, no hay certeza de saber si trabaja para Motius por el dinero o por la oportunidad que se le brinda de matar. Hay un brillo en sus ojos de ónice que provoca escalofríos en el resto de la banda, pero saben que su presencia en el grupo es imprescindible.


El explorador Garth se trata de uno de los arqueros elfos de Skarloc, regimiento de renombre de las primeras ediciones de Warhammer y que fue comercializado en 1987. La miniatura es una pasada (modelada por Jes Goodwin), y eso que se trata de uno de los soldados del montón. Como buen explorador se ha pintado con colores verdes y marrones, pues además de su ropa de campo lleva una buena cantidad de equipo (cantimploras, bolsas, el carcaj, etc...). Además se le colocó un escudo con reborde metálico a la espalda.


El arco ha sido pintado de color hueso, para representar la madera tratada de forma especial que usan los elfos para hacer sus armas, además de hacerlo destacar en la mesa de juego. El pelo de Garth se ha intentado hacer especial (como corresponde a la moda élfica) y lo pinté primero de gris claro para luego darle un lavado con morado muy diluido. 



Saxton (a la derecha, cargando la flecha) y Lucas son dos miniaturas procedentes de la famosa y archiconocida matriz de compañías libres o milicias del imperio, una de las primeras cajas multicomponente de plástico que Games Workshop sacó a finales de los 90 y principios de la década del 2000. Esta caja permitía montar una gran variedad de miniaturas con muy diverso equipamiento y aunque es cierto que los cuerpos y las piernas al final se hacían un tanto repetitivos, era una de las cajas mas interesantes de la época para los amantes de las conversiones. Hoy en día hay muchas otras opciones a muy buen precio, pero hace 15 años era una de las cajas más versátiles para los wargameros.

A pesar de ser bastante parecidos se les ha intentado pintar de manera distinta. Ambos llevan una camisa roja, quizás símbolo de su oficio. Lucas no obstante usa un chaleco de cuero que le puede proteger de cuchilladas. Los dos llevan pañuelos anudados en la cabeza, también seguramente por algún motivo que no alcanzamos a conocer.

Esto es todo por esta semana. Esperamos que estas pequeñas entradas nos animen a nosotros (y por supuesto a vosotros) a jugar a ese estupendo juego de Osprey: Frostgrave.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Frostgrave: Freakland en Felstad: Convidados de hueso


―Allí hay un puto esqueleto.
     Ciara dirigió la vista hacia donde estaba señalando el caballero Donevan. Ambos estaban agazapados en lo que antaño debió ser la cocina de una mansión señorial, pero que ahora no era más que un montón de escombros dispersos cubiertos de musgo helado, en el flanco de un edificio semiderruido, ubicado en la parte alta de una laberíntica ciudad ahogada en su propia ponzoña mágica.
     La aprendiza del taumaturgo Motius observó a la criatura descarnada que se erguía mágicamente al otro lado del patio. El no muerto vestía con excesiva holgura una destartalada armadura de placas metálicas, llena de óxido y abolladuras, por cuyos huecos colgaban jirones de tela parduzca trenzados con gruesas telarañas. Se apoyaba, aparentemente con aire aburrido, en el pomo de una descomunal espada bastarda, apostado ante la negra boca que conducía a la construcción contigua al viejo palacete que la compañía de Motius llevaba explorando desde el alba.
     Un escalofrío, que nada tenía que ver con las bajas temperaturas del maldito Felstad, sacudió la espalda de Ciara. Por supuesto, tampoco con la presencia del no muerto en sí, ya que desde que se pusiera bajo la tutela de Motius había presenciado toda clase de milagros. No, lo que sentía en ese instante era la garra de acero de una funesta premonición. La marcha desde Cavancruach no había estado exenta de amenazas y peligros, pero aquello era otra cosa, la impávida certeza de que un Mal tan antiguo como implacable les acechaba al otro lado del umbral que custodiaba el esqueleto.
     Ciara se reconocía ambiciosa, temeraria e impaciente, y toda esta panoplia de defectos era lo que había dificultado su progresión en la ingrata carrera de la magia, pero Motius nunca había puesto en duda su potencial ni su fidelidad como discípula. Por eso, estaba dispuesta a seguirlo hasta el fin, y el fin parecía hallarse al otro lado del patio. Resopló, apartó sin más sus negros pensamientos y se asomó temerariamente por encima de los restos de la pared, buscando con la mirada al resto del grupo y, sobre todo, a Motius.
     Pero en lugar de dar con su maestro, topó con Garth el Oscuro. El explorador sostenía su arco de esa manera suya tan particular, a la vez que apuntaba con extraordinaria firmeza hacia el no muerto. Garth debió notar que estaba siendo observado, porque volvió la cabeza hacia Ciara y le sonrió, con esa sonrisa que se sentía como una lengua de escarcha en la nuca, al tiempo que soltaba la flecha. En menos de un parpadeo, ensartó el cráneo del no muerto y este voló, lejos del resto de su cuerpo, para chocar contra una columna partida y estallar en pedazos. El resto del guardián espectral apenas se tambaleó, pero dejó caer el espadón. La hoja restalló como una campana, amplificada por un millón de ecos sobrenaturales.
     ―A tomar por culo el efecto sorpresa ―masculló Donevan.
     Tenía demasiada razón. No habían terminado de extinguirse las reverberaciones del metal contra la piedra cuando la puerta comenzó a vomitar esqueletos, guerreros acorazados bien pertrechados de espadas y escudos, incansables, silenciosos, con nada más que oscuridad en las cuencas de los ojos. Salían en tropel, como si estuvieran desalojando el edificio a toda prisa.
     Entonces, Mataperros comenzó a reír.
     Las carcajadas de Slain Mataperros retumbaron en el patio, estremeciendo a las alimañas que acechaban en la oscuridad. Ciara sabía que aquellas risas solo eran el preludio de una nueva exhibición del bárbaro y su hacha Pelacráneos.
     Al principio del viaje, Ciara creyó que la insistencia de su maestro en reclutar a su viejo amigo para aquella descabellada empresa tenía que ver con el encargo de reclutar al resto de la banda; fue así como llegaron a su grupo los hermanos Feroces, un trío de curtidos veteranos a cual más pendenciero y duros cuerpo a cuerpo; Saxton y Lucas, los dos arqueros de Solanas, de puntería casi mágica; Agrio y Bocazas, ladrones de profesión reconvertidos en buscadores de tesoros, a los que, eso sí, tampoco convenía darles la espalda o dejar que sucumban a las malas ideas; y por supuesto, Garth el explorador, tan afilado como la punta de sus flechas. Todos partieron de Cavancruach convencidos de que podrían arrebatarle a Felstad la mayoría de sus tesoros. Todos, salvo Motius, cuyas verdaderas intenciones se las guardaba solo para sí.
     Así pues, partieron, compartieron viaje, espantaron a unos bandidos y acabaron con una manada de perros salvajes y ahora, en aquel patio de losas cuarteadas y erosionadas por siglos de hielo, salían de sus escondrijos como por ensalmo, echando mano de sus aceros para vender caros sus pellejos frente a la partida nigromántica, con Slain Mataperros, riendo como un demente, a la cabeza. Al verlo arrojarse contra el pelotón de cadáveres vivientes, convertido en una tromba de muerte que desmembraba brazos y aplastaba cascos y corazas, Ciara comprendió por qué Motius no quería confiarlo todo al poder de la magia.
     Contagiada por la euforia guerrera, la aprendiza saltó el murete y comenzó a avanzar hacia la gresca. En su camino sacó uno de los guijarros blancos que portaba en la faltriquera y formuló mentalmente el conjuro que lo convertiría en una bomba. De nuevo, Donevan la interrumpió, poniendo su mano en su hombro. A punto estuvo Ciara de darle un rodillazo en la entrepierna, pero se contuvo. A fin de cuentas, si el malhablado caballero andante se había unido al grupo había sido por su culpa, por un estúpido malentendido que la había convertido en algo así como «su dama». Motius se había lavado las manos en este tema, y la había dejado sola para que se las compusiera como ella buenamente pudiera.
     ―¡Mira arriba!
     Motius se había teletransportado a lo más alto de un montículo de escombros. Su hoz de guerra revoloteaba en el aire trazando símbolos arcanos de poder mientras completaba mentalmente el algoritmo del conjuro. Las runas labradas en la hoja curva se llenaron de una luminiscencia azul, de tal manera que hasta los esqueletos parecieron detenerse a mirarla.
     Ciara reconoció los pases y se preparó para lo que fuera a suceder.
     El maremágnum en el patio era terrible. Lucas había caído derribado por un mal golpe. Saxton cubría la retaguardia. Mataperros forcejeaba con dos enemigos, con el hacha atorada en el costillar de uno de ellos. Los hermanos Feroces lanzaban sablazos a diestro y siniestro, avanzando hacia el quicio de la puerta, palmo a palmo, flanqueados por Agrio y Bocazas. Garth andaba revolcándose por el suelo con otro cadáver demasiado ágil para su gusto. De pronto, un relámpago celeste cubrió a todos los presentes y un extraño personaje se materializó entre todos ellos. Un ser escuálido, enfundado en una túnica harapienta adornada con huesecillos y cráneos de aves y roedores, que hedía a magia nigromántica. Nadie pareció reparar en él, salvo la aprendiza.
     Sin pararse a pensar, Ciara formuló el conjuro de pies ligeros y empujó a Donevan hacia el brujo. El caballero echó a correr como si el peso de su armadura se hubiera esfumado. En tres zancadas se plantó ante él y, antes de que este tuviera tiempo para reaccionar, le separó la cabeza de los hombros con un tajo limpio.
     A una, todos los no muertos se derrumbaron como títeres desprovistos de sus cuerdas, con el mismo estrépito que si hubiera volcado el carro de un hojalatero.
     ―Bueno, muchachos ―exclamó Motius, ahora presente junto al quicio de la puerta. Estaba de sorprendente buen humor―. Coged un poco de aire y continuemos. ¡Los tesoros de Felstad están ahí mismo!



Bueno, amigos de Freakland, sirva este relatillo como presentación de mi banda. La verdad es que, desde que me inicié en Frostgrave, he probado distintos tipos de formaciones de banda, pero mi favorita, y la que he llevado más lejos en campaña, es esta, con marcado aire celta. El mago, que viaja acompañado de su aprendiza; tres thugs como músculo; dos ladrones para trincar tesoros y salir corriendo; dos arqueros que, bien posicionados, hacen de francotiradores cubriendo al resto del grupo; y el buen bárbaro Mataperros, que presta su apoyo y su buen hacer con el hacha allá donde haga falta. El grimorio del mago varía en función de si juego una partida suelta o una campaña, en el primer caso, busco una escuela -Enchanter o Thaumaturge son mis preferidas- y conjuros de dificultad baja (hasta 10, por aquello de no perjudicar al aprendiz), mientras que para una campaña ya elijo con más cuidado (aunque, por lo general, tampoco nada por encima de 12); eso sí, nunca puede faltar el Leap y algo ofensivo como una Grenade o un Bone Dart.

Suelo completar esta banda básica con un perro, que siempre viene bien. Por supuesto, hay otras permutaciones, sobre todo si juegas con un capitán, reemplazando al bárbaro por un knight o un ranger, miniaturas ambas que podéis ver en el conjunto de la banda y por las que siento un cariño especial, puesto que son las primeras que tuve. Verlas, al fin, bien pintadas después de más de veinte años es una gozada. Mataperros, por su parecido con el Slaine del cómic de 2000 AD (y proveniente del juego de mesa La leyenda de Zagore), también se ha convertido en una de mis favoritas, y cuyo apellido viene, evidentemente, por su facilidad (léase resultados de crítico)a la hora de devolver al barro a los sabuesos enemigos.


Nota de Héctor: He tenido el gusto de pintar esta banda para Frostgrave y creo que el resultado ha sido muy bueno. En primer lugar vamos a centrarnos en el mago, el personaje mas importante de la partida, pues es el que con sus hechizos facilita la búsqueda de tesoros en Felstad, aunque también puede convertirse en un temible lanzador de rayos elementales capaz de volatilizar al enemigo mas armado. El mago es una miniatura de Celtos, un druida armado con una especie de lanza-hoz. Intenté que la miniatura representara a alguien de aspecto escocés o sajón, con la piel pálida y pelirrojo. El tartán que usa como capa y taparrabos también ayuda a lograr el efecto.




Ciara es la aprendiz de Motius. La miniatura es de Reaper y no lleva grandes adornos (para lo que podemos encontrar) a excepción de cintas y telas. Ciara está pintada con un tono de piel distinto y con unos ropajes mucho mas llamativos que el resto de la banda. El azul vivo de las cintas que lleva ayuda a que la miniatura destaque sobre el resto. El pelo ha sido pintado de dos colores, castaño y un tono morado oscuro que vira desde la raíz a la larga trenza que lleva a la espalda. Un toque de fantasía para una aprendiza de hechicera.


¡Volveremos en breve con un repaso a los secuaces de la banda de Motius!

martes, 31 de enero de 2017

Infinity - Los Auxbots están de moda

Si os fijasteis en la última entrada que publicamos (el Seraph para Ordenes Militares) iba acompañado de un remoto de curioso aspecto. El Auxbot, el compañero que todo fusilero desearía poder tener para lanzarlo contra el enemigo al amparo de una buena cobertura. 


Como si de un catálogo de moda se tratase presentamos los tres Auxbots pintados con esquemas de colores diferentes. El de la izquierda está claramente influenciado por la heráldica de los Caballeros de Malta, los Caballeros Hospitalarios, con una cruz blanca pintada sobre fondo rojo. Sencillo y efectivo, sobre la mesa queda muy llamativo. El central también se ha pintado según los esquemas de la misma orden de caballeros, pero en colores negro y blanco, que era otra combinación muy empleada por los miembros de la orden en la edad media. ¿Por qué negro y blanco? para que combine con el Seraph (podéis ver una foto de ambos juntos en la última imagen de la entrada). El de la derecha está pintado según un esquema mas clásico para los estándares de PanOceanía. El clásico azul claro combinado con gris (que hemos realizado aquí, aquí o aquí) y que tan buen resultado da.


¿Por qué este spam de Auxbots? Bueno, lo primero es puntualizar, el de la derecha lleva pintado unos dos años, pero no había tenido su sesión de fotos hasta ahora, a la espera de estar acompañado (no entiendo el concepto de Auxbot en solitario). Infinity es un juego en el que la posibilidad de salir ileso de una ráfaga del enemigo es baja, para que engañarnos. En un enfrentamiento cara a cara con una miniatura enemiga siempre tienes una posibilidad, por remota que sea, de que algo salga mal y sea tu miniatura la que caiga inconsciente. Los Auxbots son unidades remotas que van a "partirse la cara" por ti, literalmente. Aunque no están armados con armas de largo alcance, los lanzallamas que montan son lo suficientemente potentes como para llegar a distancias cortas, y sobre todo muy interesantes para lidiar con camuflados, holoproyectores y enlaces. Además el juego de Infinity ha mejorado mucho con la nueva edición (Nivel 3 ó simplemente N3) que abre mucho las posibilidades de los jugadores y en la que los remotos ya juegan un papel mas interesante que en las anteriores ediciones. Ahora un Auxbot asociado a un remoto (un Peacemaker, por ejemplo) se beneficia de las tácticas de Supportware que tiene el segundo activadas, así que podemos tener Auxbots con ráfaga 2 en ORA...

No nos extendemos mas, pues no es un tratado de como usar o como no usar los Auxbots. Quizás para una nueva entrada, algún día lo hagamos. 

Un saludo, y ¡hasta la semana que viene! (o no)...



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martes, 10 de enero de 2017

Regreso a Infinity - Seraph

Ha pasado mucho tiempo desde la última entrada del blog, pero a pesar de que las obligaciones nos han impedido mantenerlo actualizado volvemos a revivirlo ya en este recién estrenado 2017.

Esta semana volvemos a un juego cuyas miniaturas nos deslumbraron hace más de 10 años: Infinity, el juego de miniaturas de temática Sci-fi que nos motivó para intentar diversos retos de escenografía que concluyeron con mejor o peor suerte. Como digo, esta semana volvemos a Infinity y volvemos con una de las miniaturas mas interesantes de la gama: un TAG (Tactical Armoured Gear) para el ejército sectorial de Órdenes Militares de Panoceanía.


Es el primer TAG que pinto para este juego (y espero no sea el último, aunque mi trabajo me ha costado...). Se trata de una miniatura grande y pesada (está hecha completamente de metal) cuyas partes deberían ser taladradas y aseguradas con varillas o alambres si queremos que permanezcan en su lugar con los años (y sobre todo con el movimiento de las miniaturas para el juego). Si conocéis el Seraph original veréis que se ha realizado una pequeña conversión. Se cortó el brazo derecho (el que sujeta el spitfire) para reposicionarlo más pegado al cuerpo y en línea con el visor, de forma que pareciese que el Seraph está apuntando con el arma. Esta pequeña modificación le da, a mi parecer, un aspecto mas realista, pues el Seraph, a pesar de llevar una espada de más de 3 metros, suele hacer un uso intensivo de su arma de fuego.


Otra diferencia con las imágenes promocionales de la miniatura es el pintado. Aunque en las miniaturas de Panoceanía predominan los colores azules, para esta decidí casi prescindir de ellos, restringiéndolos a la espada y el spitfire, para que ganaran protagonismo frente a la armadura. Como el ejército de Órdenes Militares que estoy pintando tiene su núcleo de Caballeros Hospitalarios (o mejor dicho, la versión futurista del año 2500 de los mismos) el Seraph quise pintarlo en conjunción con los mismos. Hace muchos años Corvus Belli publicó una interesante imagen que hacía las veces de guía de pintado:


Y aunque me gusta el rojo como elemento llamativo, quería que el Seraph tuviera un toque distinto a las demás miniaturas que he pintado de Caballeros Hospitalarios y decidí pintar el Seraph de negro, o mejor dicho de gris oscuro, para luego ir iluminando las diferentes placas de la armadura allá dónde mas se reflejaría una hipotética luz cenital. Lo mismo hice con las "alas", que tuvieron que ser pintadas por separado del cuerpo y posteriormente pegadas una vez estuvo casi todo el conjunto terminado. 


Escogí el negro como referencia a una de las vestimentas de los Caballeros Hospitalarios, pues además del rojo también utilizaban el fondo negro sobre el que se destacaba la cruz de malta. Como no le coloqué el tabardo a la miniatura, decidí pintar una cruz roja que le cruzaría la cabeza (que además ganaría contraste por ester pintada de blanco) y bajaría por el pecho y el abdomen. Una pequeña cruz roja se pintó también en la pierna izquierda, con un "7", que junto con el mismo número en el pecho y en la hombrera derecha hacen de identificación del Seraph. Si volvéis a la primera imagen o echáis un vistazo más adelante podéis ver también el Auxbot pintado de rojo, con una cruz blanca descentrada y otro "7" que lo empareja con este TAG. 


El proceso de pintado ha sido lento. Era la primera vez que me enfrentaba a una miniatura así y quería que el acabado fuera bueno, que es lo mínimo que se merece una figura tan llamativa. Como mencioné, comencé por el gris oscuro para luego ir aclarando y ensombreciendo el mismo. No se ha empleado aerógrafo y aunque soy consciente de la cantidad de tiempo que ahorra, por ahora está fuera de mis habilidades. Prefiero ir a lo seguro, un pincel fino que pueda controlar y que no me va a dar demasiados problemas. La peana se preparó de manera que tuviera la misma inspiración y el mismo acabado que otras peanas del mismo sectorial (podéis ver ejemplos aquí, aquí o aquí) y como es evidente no me pude resistir a pintarle un rayado amarillo y negro (¡ninguna miniatura de ciencia ficción sin colores aposemáticos!). Dado que se trata de una miniatura en la que no hay grandes cantidades de colores vivos (exceptuando la espada, el visor amarillo y algunos toques del rojo de la armadura) la peana tenía que resultar sobria y permitir que la atención la recibiese la miniatura en sí, cosa que creo que se ha logrado.


En cuanto al perfil de la miniatura, a sus atributos en el juego, se trata de un TAG caro en puntos y en CAP (puntos de apoyo, que tratan de compensar las listas), pero muy fácil de jugar. Con un movimiento elevado y la posibilidad de saltar sobre edificios, muros y casi cualquier obstrucción de tamaño medio, el Seraph puede llegar allí dónde más se requiera. Su arma es de alcance corto-medio (60cm), que bien no es suficiente para dominar la mesa completa, es muy efectiva a cortas distancias. Es cierto que carece de un arma antiblindaje y de largo alcance, pero creo que la idea de los diseñadores era hacer un TAG fuerte en el combate cercano. Como compensación los 3 puntos de estructura bajo 7 puntos de blindaje le garantizan sobrevivir a muchos impactos (aún contra munición AP seguirá contando con 4 puntos de blindaje) y su PB de 6 le permite salir airoso de algunos ataques especiales (pero no os confiéis).



Esto ha sido todo por esta semana. Esperamos volver a publicar en breve pero si tenéis ganas de saber lo que tramamos, no dudéis en seguirnos en Facebook.

martes, 18 de octubre de 2016

Frostgrave: Freakland en Felstad: Ladrones

Volvemos con una mini-entrada dedicada a una sola miniatura. 

De entre todos los bribones que pueblan Felstad, mas te vale guardarte de aquellos encapuchados y vestidos con colores oscuros, aquellos que siempre desean pasar desapercibidos, pero que no pierden la oportunidad de merodear allá dónde el dinero, los tesoros o el negocio hacen aparición.

Ladrón (thief) de Otherworld Miniatures. Nos encantó la cara de pillo, la pose y los detalles. Podría ser un ladrón
sacado de una aventura de Dungeons & Dragons, un cortagargantas ambicioso, un espía sigiloso...
Los ladrones son unas de las piezas básicas del juego. Son los encargados de correr a hacerse con los tesoros, pues su velocidad es superior al resto de secuaces (entendiendo a aquellos que caminan sobre dos patas) y supone que en la mayoría de ocasiones serán los primeros en llegar a los tesoros (junto con los cazadores de tesoros, que podemos considerar los "primos de zumosol" de los ladrones). 

No hay que perder de vista que Frostgrave es un juego de recuperar tesoros mágicos entre un caos de ruinas, enemigos, monstruos y hechizos, y el disponer de individuos especializados en esta tarea es algo que agradeceremos tras las primeras partidas.

Otro consejo de perro viejo: nunca, nunca le des la espalda a un ladrón.
Nunca vayas sólo por oscuras callejuelas en los alrededores de Felstad.
Y por supuesto, no lleves un cofre lleno de monedas bajo el brazo.
Espero que os haya gustado esta pequeña y breve entrada. 
Para mas novedades podéis seguir nuestra página de Facebook, o estar atentos a los martes aquí, en el blog.

martes, 4 de octubre de 2016

Frostgrave: Freakland en Felstad: Mercenarios

Como el invierno, los mercenarios van llegando poco a poco a los alrededores de la ciudad de Felstad. Al principio eran pocos, sólo aquellos contratados directamente por los magos o sus aprendices. Con el tiempo fueron juntándose más y más, en improvisadas tabernas que abrían de la noche a la mañana los granjeros de la zona. Muchos han oído de las ganancias que se pueden hacer de unirse a un hechicero con suerte, siempre que logren mantenerse con vida, algo que a los hechiceros les suele importar bastante poco.

Algunos llegan a Felstad con una carta de recomendación bajo el brazo. Mercenarios o desertores de ejércitos o milicias de los reinos vecinos, poco importa, pues lo que está claro es que sus juramentos han sido olvidados o rotos.

Esta semana en Freakland volvemos a presentaros más miniaturas para Frostgrave y junto a ellas haremos un breve repaso de los perfiles con las que las usaremos. 


En la foto que precede a estas líneas, a modo de presentación, está una pequeña banda pintada con los mismos colores heráldicos. Pueden ser desertores, mercenarios, milicianos o incluso los seguidores de un caballero importante (que no aparece aquí) y del cual la figura central es escudero. Aunque con ese cofre bajo el brazo todos pensamos que bien pasaría por ser un administrador o un contable, incluso un tesorero.

Escudero o tesorero de Otherworld Miniatures.
El tesorero o contable está equipado con una armadura de mallas bajo un tabardo verde y amarillo con la cabeza de un unicornio blanco, que podemos suponer que es el símbolo de su señor. Está armado con una espada corta y una daga, suficiente para enfrentarse a los ladrones y cortagargantas que codician el cofre misterioso. 

Tengo la intención de utilizarlo como un capitán con el truco de liderazgo (lo que le permitiría azuzar hasta a 3 secuaces cercanos para representar la autoridad del susodicho) o incluso como un bardo, pero dado que me parece un perfil bastante inútil (y caro en coste de reclutamiento) creo que lo evitaré. Sin duda es una miniatura vistosa que aunque todavía no tiene un papel asignado seguro que en las múltiples campañas que vienen encontrará un hueco. 


Normalmente los ejércitos se nutren de soldados procedentes de las capas populares de la sociedad. Hijos de granjeros y artesanos que no desean llevar una vida dura labrando el campo o trabajando en los talleres de las ciudades y que se alistan en las milicias o en los ejércitos de señores y nobles. Muchos de ellos son veteranos que llevan toda su vida empuñando un arma, muchas veces como simples vigilantes aunque sin duda que saben utilizarlas.

Los hombres de armas (men-at-arms) proceden de una matriz de North Star. Son miniaturas con el detalle justo, sin demasiados añadidos, pero con capas de ropas y pieles, con las que representar la el abastecimiento de ropas invernales de estos secuaces. Los escudos proceden de Games Workshop, ya que quería utilizar escudos redondos y del mismo tamaño en lugar de los que vienen en la matriz de North Star. 


Estos hombres de armas son un reclutamiento caro y no creo que deban ser la primera opción para una banda en formación. No obstante, si tenemos un exceso de monedas de oro se convierten en una tropa muy rentable y con un perfil muy interesante, pues cuentan con una armadura decente y una buena cantidad de heridas, suficientes para evitar que un miserable matón lo noquee de un golpe afortunado. 

Otros secuaces muy interesantes son los ballesteros. Algunos piensan que las ballestas son el arma de los débiles y cobardes, pues para cargar y disparar la ballesta no hace falta poseer fuerza alguna, ni tampoco mucha destreza. Lo cierto es que es un arma barata y que en manos de estos ballesteros (quizás anteriormente fueron artistas vagabundos, buhoneros u otro tipo de buscavidas) puede llegar a ser una molestia para los enemigos. Si, un ballestero siempre es una amenaza, pues el virote impacta con un extra de potencia que puede significar la vida o la muerte del soldado enemigo y los hechiceros que recorren Felstad no dejan pasar la oportunidad de nutrir su banda con uno o dos de estos seguidores.



Eso si, la ballesta tiene una gran pega, y es que requiere una acción de recarga tras haber sido disparada, con lo que el ballestero deberá sacrificar su acción de movimiento si quiere volver a disparar. 


Esto es todo por esta semana. Tenemos mas secuaces y mas perfiles que analizar, así que será cuestión de tiempo que aparezcan en el blog. Por ahora nos quedamos con esta panda de desertores. 


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martes, 20 de septiembre de 2016

Shasvastii UV

Vuelve Infinity al blog y vuelve con los esquivos, malignos y retorcidos Shasvastii, las tropas de infiltración por excelencia del Ejército Combinado.

Esta vez nos hemos alejado del esquema de color original y hemos querido jugar con la pintura y los efectos. Por un lado se ha buscado las iluminaciones cálidas y frías de manera desigual en los dos lados de la miniatura (izquierda y derecha) intentando lograr un efecto OSL bastante difuso pero realista. Por otro hemos querido aprovechar el potencial de las pinturas fluorescentes y hemos aplicado efectos fluorescentes sólo visibles bajo luz ultravioleta en la armadura. ¿Queréis ver cual es el resultado?

Soldados-semilla, sus brillantes ojos en las oscuras cuencas no presagian nada amistoso.
Trío de soldados-semilla. Son la base de cualquier grupo de Shasvastiis, pues permiten cubrir zonas y actuar como centinelas cuando son requeridos. Sus cuerpos parecen frágiles, pero su dureza radica en su semilla-embrión, un órgano por el cual el Shasvastii creará una copia idéntica suya que se alimentará de su cuerpo hasta el momento de su nacimiento, tras el cual retomará la misión encomendada al Shasvastii progenitor.

Caliban, armado con un feuerbach y con pose triunfal sobre una karakuri de manufactura YuJing.
Los Caliban Shasvastii actúan como ingenieros. Son tropas mucho mas resistentes que los soldados-semilla, sus cuerpos son mejorados genéticamente y son capaces de llevar mejores blindajes y armas mucho mas pesadas.

Asesino Especular, el verdugo por excelencia del Ejército Combinado.
Elige a su presa y se acercará tanto que cuando esta se de cuenta ya será demasiado tarde. 
Aquellos que conocen a los alienígenas que el Ejército Combinado emplea contra la humanidad suelen temer a los Asesinos Especulares, pues dominan el arte del disfraz y el subterfugio cómo ninguna otra criatura conocida. Sus cuerpos están modificados para confundir a los sensores biométricos, sus trajes simulan ropa, piel o armaduras con igual facilidad, siendo casi indistinguibles y por último su conducta es tan parecida a la de su presa que hace imposible distinguir a un suplantador del original.

Amortajado, un infiltrador que se vale de su camuflaje termoóptico para sembrar el caos entre la vanguardia enemiga.
Los Amortajados constituyen una de las tropas mas temidas por los humanos. Son capaces de llegar hasta las líneas enemigas sin ser detectados y en ese momento comienzan a causar el mayor número de bajas posibles sin piedad ni remordimientos. No es que supongamos que los Shasvastii los tuvieran, pero los Amortajados son aún mas despiadados si cabe.

Un Maligno, al igual que el amortajado posee un camuflaje que lo hace casi indetectable, pero este disfruta de abatir a sus objetivos desde la lejanía, con su fusil de francotirador, para volver a desaparecer como un fantasma tras cada baja.
Los Malignos son especialistas del camuflaje que combinan con sus armas de largo alcance. Su táctica es esperar indetectables hasta el avance enemigo, momento en el cual escogen al objetivo mas valioso, un oficial, un VIP, el soldado de mayor carisma del grupo, y lo abaten desde la seguridad de que el caos sembrado le permitirá volver a desaparecer. Llamarlos malignos es casi un eufemismo.

Pero no sólo habreis leído hasta aquí para que os caliente la cabeza con lo que son o no son los Shasvastii. Evidentemente son unos alienígenas peligrosos, armados y con mala uva, pero como os hemos contado queríamos darle un aspecto aún mas terrible, y que mejor que hacerlos fluorescentes:


La pintura fluorescente (Vallejo Game Color) es muy interesante para estos efectos. Nosotros la aplicamos sobre una capa de blanco para que los puntos de la miniatura destaquen mucho (esos que parecen como LEDs en la armadura, o el arma monofilo de la Asesino Especular) aunque también hemos hecho una mezcla de la pintura fluorescente con un poco del verde que hemos empleado para la armadura, haciéndola mas apagada pero aún así llamativa. El contraste de la piel de estos Shasvastii con la armadura es muy interesante también (con luz natural).




Espero que os haya gustado la entrada, al menos por original. Sólo me queda deciros que estas miniaturas están en venta (contacta con nosotros para conocer los detalles) y que además si os gustan podemos ampliar el grupo con las que deseéis del catálogo de Infinity.

Sólo recordad que podéis seguirnos en nuestra página de Facebook, dónde además de nuestras miniaturas ponemos noticias e información que nos llega y que creemos que puede ser de interés para vosotros: Freakland Scenics

¡Un saludo!

martes, 6 de septiembre de 2016

Frostgrave: Freakland en Felstad: Por un puñado de euros...

Esta entrada vuelve a indagar en el juego Frostgrave que Osprey está explotando tan bien (recordad que ya han salido 2 ampliaciones y en noviembre de este año aparecerá la tercera), no desde el punto de vista de las reglas o el universo que desarrolla el juego si no en dónde más nos duele: el bolsillo.

Desengañémonos, los juegos de miniaturas no son baratos, los precios de las miniaturas suelen ser elevados y es necesario siempre el desembolso de una buena cantidad de miniaturas para poder comenzar a jugar. Evidentemente hay diferencias y aunque las comparaciones son odiosas, no podemos dejar de pensar en cuanto cuesta un ejército para jugar a Warhammer 40.000 o Warhammer Batallas Fantásticas y cuanto necesitamos para jugar a Frostgrave.

Frostgrave es un juego de fantasía medieval clásica, con un pequeño número de miniaturas por bando (11 normalmente, 13 ó 14 en casos excepcionalmente raros) lo que ya es un gran punto a favor si buscamos un juego que no suponga un desembolso grande de dinero. Como el juego se centra en un mundo de fantasía clásico hay cientos o miles de miniaturas distintas que potencialmente pueden usarse, desde los clásicos de Citadel que ya hemos visto en este blog como las que North Star ha editado para el juego, pasando por el ingente catálogo de Reaper, el más que recomendable catálogo de Hasselfree Miniatures o el de Otherworld Miniatures, que siempre nos deja encandilados con sus miniaturas.

En Frostgrave hay dos tipos de miniaturas, los lanzadores de hechizos (magos y aprendices) y el resto. De magos y aprendices Emilio nos hablará en breve, así que voy a meterme yo con mi experiencia personal en qué miniaturas usar para los secuaces.

North Star sacó junto al juego una caja de secuaces que por 20 libras nos proporcionaba 20 soldados multicomponente de plástico. Tipos abrigados y con combinaciones de armas suficientes para hacer cualquier perfil que queramos (a excepción del perro), armas de mano, ballestas, alabardas y espadones, entre otros. Para el jugador novato es una estupenda opción, yo incluso participé en la compra de una caja entre 4 personas para luego repartirnos las matrices. La relación calidad precio es estupenda, y os permitirá combinar las piezas sobrantes con otros kits, como por ejemplo los de cultistas de North Star o los milicianos del Imperio de Games Workshop.

Un thug (matón) montado con la caja de secuaces de North Star. Sencillo y económico.
Otro matón, este tiene piezas combinadas de North Star junto con otras de Games Workshop.
Se le han añadido bolsas y sacos, quien sabe si en algún momento llegará a ser un cazador de tesoros.
Los ojos no estaban pintados en el momento de hacer la foto, ¡horror!
Combinando miniaturas de metal con piezas de plástico se pueden lograr resultados interesantes. El estandarte de los
grandes espaderos del Imperio de Games Workshop pasó a empuñar un hacha y una maza. Hará de capitán o de caballero.

Un arquero, aunque mas bien su equipo sugiere que se trata de un rastreador (tracker). Combinación del cuerpo de las
sufridas milicias imperiales y brazos y cabeza de North Star.
 Otra opción es, evidentemente, echar mano de otras marcas. Desde el gigante Games Workshop/Citadel Miniatures, hasta las marcas mas modestas como estos personajes de Game Zone que llevaban años esperando su momento de gloria en una olvidada caja de restos. Sencillos y perfectos para hacer de thugs (matones), peleones y duros, y baratos tanto en el juego como en su compra.

Thugs de Game Zone, en su simpleza está la gracia. Pintados son la turba perfecta.
Para terminar la entrada, y emplazaros a la siguiente, otros modelos muy interesantes como son los no-muertos de Reaper (del que podéis ver aquí un espectro o un lich, pero tienen una gama extensísima) y un ladrón de Otherworld. Si la calidad de estas miniaturas es excelente (y tienen un toque de fantasía retro que a mi personalmente me encanta) el precio es algo mas elevado que el de otras alternativas. En estos catálogos podemos encontrar miniaturas perfectas para representar a personajes carismáticos como los ladrones o a los archienemigos como el Lich Lord. Sin duda si no tuviera limitaciones de presupuesto mi elección sería hacer una banda sólo con miniaturas de este estilo, pero quizás la gracia también está en combinar unas colecciones con otras. 

El Lich Lord ha sido pintado con colores fríos, aunque es posible que necesite algo mas de iluminaciones.
El ladrón es de Otherworld y lo veréis en la próxima entrada.
Esto es todo por esta semana en la que hemos vuelto de nuestras vacaciones. Esperamos veros por Facebook.

Cinco secuaces dispuestos a luchar por unas pocas monedas de oro.
Básicos en el comienzo de las exploraciones en las ruinas de Felstad. 

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