martes, 25 de septiembre de 2018

Infinity: Jenízaro

Los Jenízaros integran un regimiento de infantería pesada de línea, duramente entrenado para luchar y resistir hasta el último hombre. Equipados con exoesqueletos blindados tácticos, su misión es soportar lo más duro del combate. El Regimiento de Jenízaros está formado por los huérfanos, los donados y los recogidos. Sus miembros son reclutados muy jóvenes, en los orfanatos de Funduq y también entre los hijos que los no-haqqislamitas entregan al servicio de Haqqislam. El estado acepta a estos niños para convertirlos a la verdadera fe y como señal de compromiso y lealtad de sus padres. En las colonias de las zonas más inhóspitas de Bourak, muchos padres dhimmis, adeptos a otra religión, entregan a un hijo para que éste pueda mejorar sus posibilidades de futuro y tenga acceso a las mejores instituciones formativas de las áreas urbanas. Los niños son llevados a centros de formación de alto rendimiento que hay repartidos por todo Funduq. Allí son educados en el credo haqqislamita y adiestrados rígidamente en la vida castrense. 

Los Jenizaros son la infantería pesada por excelencia en Haqqislam. Se trata de tropas bien equipadas, parapetadas en una armadura potenciada que les permite actuar bajo las condiciones más duras. Excelentes en solitario, son más letales aún cuando se encuentran en un grupo o enlace, apoyándose entre ellos.


El Jenízaro se ha pintado con el esquema de colores clásico, verde y ocre. La miniatura es muy buena en escultura, con detalles muy bien ejecutados, de manera que el pintado ha sido más fácil y agradable. Como veis es una miniatura con una pose muy dinámica, pero con unas proporciones corporales muy correctas.  


Esperamos que os haya gustado esta pequeña actualización. Más infinity próximamente...

Nuestro valiente jenízaro se encara contra un Seraph panoceánico... ¡No hay miedo!
Recuerda que puedes seguirnos en Facebook: Freakland Scenics para estar al tanto de todas las novedades.

martes, 18 de septiembre de 2018

Frostgrave: Con barbas y a lo loco II

Hace unos días os presentábamos a una parte de la banda de bárbaros para Frostgrave para amenizar nuestras partidas. Vamos con el resto:




En el repaso a nuestros secuaces hablábamos de lo interesante de montar las miniaturas para que nos sirvieran para varios perfiles. Los siguientes bárbaros bien pueden representar a bárbaros berserkers, con un arma a dos manos, a infantes, con el mismo arma pero más armadura o incluso el de la derecha podría pasar como un templario, un guerrero acorazado con un arma a dos manos. 

Como detalle, se han intentado representar todos los perfiles de bárbaros que pueden aparecer en la tabla de encuentros aleatorios que aparece en el suplemento Forgotten Pacts, a excepción de los monstruos más grandes que a veces acompañan a los bárbaros (gigantes, demonios...), así en las partidas podremos cubrir casi todos los resultados.


Otros secuaces están equipados con diversas combinaciones de armas, como dos armas de mano o arma de mano y daga. No existe un perfil específico, así que pueden representar una variedad de matones, cazadores de tesoros, hombres de armas... lo importante es que se reconozcan bien sus roles en el juego.


Y no queríamos perder la oportunidad de incluir con el resto de bárbaros a un berserker espectacular, procedente de Hasselfree y con un modelado muy distinto al de los bárbaros anteriores. Su tamaño le hace destacar sobre el resto de guerreros y sus músculos advierten al enemigo del peligro de cruzarse en su camino. Otro berserker engalanado con pinturas de guerra dispuesto a lanzarse de cabeza contra el oponente más terrible.



Como habréis podido comprobar en estas dos entradas muchos de los bárbaros visten tartanes. Hemos mantenido un patrón verde, rojo, amarillo y blanco para la mayoría de los bárbaros, dejando claro que son miembros del clan principal. El tartán así se pintó sobre una base verde. Lo primero es pintar cuadros con rojo, para luego pintar rayas horizontales amarillas y verticales blancas.



Un diseño más sencillo es el tartán azul, que se pintó con cuadros blancos a los que se superpusieron rayas horizontales o verticales rojas. Efectivo y rápido.



Por último, el cuidador de perros lleva un tartán diferente. Se pintaron cuadros rellenos de verde sobre el fondo blanco de la falda, para luego ir trazando cuadros con líneas rojas. El efecto es el más flojo de los tres, pero aún así interesante. Como señalamos en la entrada anterior, este personaje es de warlord games, y venía acompañado de tres perros.



Otro de talle de los bárbaros es el uso de pinturas de guerra. Estas se han pintado azules por el gran contraste que se logra al pintarlas sobre el color rosado de la carne. Son muy sencillas, comenzando con un azul intenso como el azul de prusia de Vallejo Model Color e iluminando con azul mágico o azul eléctrico de Vallejo Game Color, el límite es lo complicado que quieras hacer el dibujo. En este caso creo que lo más interesante ha sido realizar pequeños dibujos sobre brazos, hombros, espalda y las caras de los personajes para enfatizar su naturaleza bárbara sin recargar de color las miniaturas. Claro que los dos que van con el pecho al descubierto necesitaban algo más que unos simples trazos...


Y esto ha sido todo por hoy. Esperamos que os haya gustado la entrada. Recordad que podéis seguirnos en Facebook: Freakland Scenics y que la semana que viene volveremos con más miniaturas.
¡Hasta otra!

martes, 11 de septiembre de 2018

Frostgrave: Con barbas y a lo loco

No podíamos comenzar de nuevo nuestras entradas miniaturiles con otro juego que no fuera Frostgrave. Así no se notará mucho ese hiato entre la última entrada con miniaturas y esta...

Pues bien, vamos con lo algo que me ha llevado casi dos años... una banda de bárbaros, comprada cuando se publicó el suplemento Forgotten Pacts y montada y pintada intermitentemente y a la que este verano le he podido dar el punto y final.




Como podéis comprobar en la imagen superior la banda está compuesta por 15 miniaturas. Los bárbaros poseen roles igual que cualquier otra banda y cuentan, con matones (thugs), ladrones (thiefs), caballeros (knights) o por supuesto magos (wizards), sin olvidar que tienen sus bárbaros entre los bárbaros que se llaman berserkers. Para hacer esta banda se ha intentado equipar a los miembros de la forma más versátil posible, de forma que una misma miniatura se pueda usar como infante (infantryman) o como bárbaro berserker (barbarian) de manera alternativa, dado que lo importante es que lleve un arma a dos manos, por ejemplo.

Comenzamos la banda por la pareja arcana. Ellos son las piezas de más interés. Los bárbaros son naturalmente propensos a las historias de hechicería y superstición y es normal que muchos de ellos tengan capacidades sobrenaturales. No obstante sólo los más afortunados suelen desarrollar estas capacidades hasta ser hechiceros propiamente dichos. Muchos de ellos son de las escuelas de Nigromancia, Brujería, Invocación y Elementalismo, resultando en peligrosos oponentes con un buen repertorio de hechizos ofensivos.


El mago y su aprendiza son los "oficiales" de North Star, miniaturas de plomo con detalles muy interesantes. Ambos se han pintado con colores terrosos, salvo la chaqueta de la aprendiza que es roja. Los dos lucen orgullosos el tartán de su clan (al que tenemos que poner un nombre ya), ella en los pantalones y él en el faldón que se deja ver por la espalda. 



Ambos llevan pinturas de guerra en la cara, como elemento de buena suerte y protección, que también compartirán con los miembros mas destacados de su banda. Como los bárbaros pueden ser de cualquier escuela mágica su aspecto se ha mantenido bastante "neutral". Me imagino que la mayoría de las veces serán de las cuatro escuelas citadas, pero no quita que en alguna partida sean ilusionistas, cronomantes o incluso formados sigilistas...



Una banda necesita secuaces, y para ello tenemos en la imagen superior a un trío de personajes resistentes como son dos hombres de armas (men-at-arms) y un caballero (knight), todos ellos muy bárbaros y peludos. El primero de ellos, con escudo rojo y blanco es de la estupenda matriz de bárbaros de North Star, y a pesar de ser un perfil poco utilizado, es la viva imagen del vikingo amenazador con espada y escudo. El central representa al caballero, montado sobre las piernas y el cuerpo de un soldado imperial de Games Workshop, se le ha añadido una pequeña bolsita a modo de "sporran", que junto a los faldones hacen el efecto de que este bárbaro lleva un kilt de estilo escocés. Además se han integrado los diversos elementos con masilla verde y se han modelado cinchas y cintos, así como una capa de pieles que el cubre los hombros y una cota de malla. El tercero, el de la derecha con lanza, es un bárbaro de la misma matriz de North Star al que se le ha añadido una cabeza con el pelo largo y sin barba, procedente de la matriz de íberos de Victrix. El detalle del escudo a la espalda permite usarlo como hombre de armas o infantryman indistintamente y a conveniencia del guión. 


La imagen anterior nos muestra dos miembros muy importantes en casi todas las bandas. Un ladrón (pelirrojo y con la cabeza rasurada) y un bárbaro berserker. El ladrón es el encargado de recoger los tesoros. Se mueven en sigilo y con rapidez, y como se puede ver se esconde en ropas oscuras, en las que puede esconder una buena colección de dagas y cuchillos, o los propios tesoros. Creo que la pose del ladrón, montado con las matrices de North Star, es estupenda. El compañero del ladrón es un berserker, armado con un hacha a dos manos y con una mirada ceñuda bajo kilos de vello facial, desafía al enemigo a entablar combate con él. De nuevo una miniatura montada con la misma matriz. El berserker luce ropas de colores claros aunque también emplea una capa oscura para protegerse del frío. Otro detalle que lo señala son las pinturas de su cara y su brazo, colocadas por motivos que solo él conoce.



Y por supuesto tres matones (thugs) y un perro, que son esos perfiles que nos ayudan a completar las bandas en los momentos iniciales. Los dos primeros son de nuevo fruto de la matriz de barbaros, ambos armados con hachas por casualidad. El tercero es un celta de Warlord Games, que llevaba un trío de perros del que he querido conservar uno para la banda. La pose de estar aguantando el tirón del  perro hace que sea el encargado de cuidar al animal. El perro es de un pintado simple a mas no poder, dando atención sólo a los ojos y a la boca, así como a la nariz. Un chucho para los bárbaros, que necesitan también una mascota.



Como veis, ellos también lucen diversos tartanes, más o menos complicados pero que en la mesa de juego le dan un acabado espectacular a la banda. ¿Queréis saber más? En la próxima entrada terminaremos el repaso a la banda y hablaremos un poco de como pintar tartanes y pinturas de guerra.


lunes, 3 de septiembre de 2018

Estamos de vuelta

Pues si, aunque no lo parezca en breve volveremos a publicar. Es cierto que nos hemos pasado unos meses (más de un año) sin dar señales de vida por diversos motivos personales, no obstante vamos a retomar nuestras mejores intenciones y vamos a volver a dar algo de vida al blog. Por lo pronto ya estamos ultimando algunas entradas con "lo que se va acumulando" en estos meses de parón. ¡Atención, que volvemos!

martes, 16 de mayo de 2017

Frostgrave: Freakland en Felstad: Convidados de hueso III


Seguimos con el breve repaso a los miembros de la banda del taumaturgo Motius. Si en anteriores entradas os presentamos a los magos, a Mataperros y a los arqueros de la banda ahora nos queda, por supuesto, los que se manchan las manos por conseguir un tesoro más.

Uno de los perfiles más interesantes para las bandas es, como os hemos repetido más de una vez, el del ladrón. Su agilidad, reflejada en su atributo de movimiento superior, los hace ideales para llegar rápidamente a los tesoros y recogerlos, pudiendo moverse algo más que el típico matón aún cuando lleven un tesoro a cuestas.

Agrio y Bocazas son los dos ladrones de la banda. No sabemos si son sus nombres de pila, pero nadie antes se ha interesado tanto en saberlo como para preguntarles directamente. Ambos llevan un abrigo largo de cuero marrón, desgastado y sucio, que sirve sin duda para desviar algunas puñaladas y para protegerse del frío de Felstad.

Como veréis sus armas son sencillas. Cuchillos y una espada, si es que encuentran alguna. Si no siempre pueden empuñar cualquier hierro afilado que sirva para disuadir a perros y matones de cruzarse en su camino. Malas personas, sin duda.

La pintura de ambos personajes ha querido reflejar los ropajes de cuero desgastados. Se les ha querido dar algo de color tanto en la barba pelirroja de uno como en los pantalones del otro.


Si hay que andar con mil ojos ante los ladrones de Felstad, nadie debería de olvidarse de los pendencieros veteranos que buscan alquilarse al mejor postor. Los "Hermanos Feroces", el trío que podéis ver bajo estas líneas, son el claro ejemplo del matón típico de los alrededores de Felstad. Poco dados a la conversación, prefieren matar el frío con alcohol, pero saben que una buena pelea también desentumece los músculos.


Por último, pero no menos importante queda el caballero Donevan. No sabemos mucho de su historia antes de unirse al hechicero, pero a pesar de su corta estatura es un oponente formidable. Protegido con una pesada armadura de placas, puede resistir los ataques de los enemigos menos entrenados (ladrones y matones, como los de arriba) sin problemas.  


Como veis el pintado de Donevan es simple a más no poder. Se ha pintado de colores metalizados (intentando lograr un degradado de 4 tonos distintos de hojalata que cuesta apreciar en la foto, para nuestro descontento) y sólo en la parte trasera del pantalón tiene algo de tela. Sin duda todo un hombre acorazado. 

Esto ha sido todo por esta semana. ¡Esperamos que os hayan gustado!

martes, 4 de abril de 2017

Frostgrave: Freakland en Felstad: Convidados de hueso II

Garth el Oscuro, un explorador de rasgos élficos de pasado ignoto (hay quien dice que sangre noble circula por sus venas). Tirador tan certero como silencioso, no hay certeza de saber si trabaja para Motius por el dinero o por la oportunidad que se le brinda de matar. Hay un brillo en sus ojos de ónice que provoca escalofríos en el resto de la banda, pero saben que su presencia en el grupo es imprescindible.


El explorador Garth se trata de uno de los arqueros elfos de Skarloc, regimiento de renombre de las primeras ediciones de Warhammer y que fue comercializado en 1987. La miniatura es una pasada (modelada por Jes Goodwin), y eso que se trata de uno de los soldados del montón. Como buen explorador se ha pintado con colores verdes y marrones, pues además de su ropa de campo lleva una buena cantidad de equipo (cantimploras, bolsas, el carcaj, etc...). Además se le colocó un escudo con reborde metálico a la espalda.


El arco ha sido pintado de color hueso, para representar la madera tratada de forma especial que usan los elfos para hacer sus armas, además de hacerlo destacar en la mesa de juego. El pelo de Garth se ha intentado hacer especial (como corresponde a la moda élfica) y lo pinté primero de gris claro para luego darle un lavado con morado muy diluido. 



Saxton (a la derecha, cargando la flecha) y Lucas son dos miniaturas procedentes de la famosa y archiconocida matriz de compañías libres o milicias del imperio, una de las primeras cajas multicomponente de plástico que Games Workshop sacó a finales de los 90 y principios de la década del 2000. Esta caja permitía montar una gran variedad de miniaturas con muy diverso equipamiento y aunque es cierto que los cuerpos y las piernas al final se hacían un tanto repetitivos, era una de las cajas mas interesantes de la época para los amantes de las conversiones. Hoy en día hay muchas otras opciones a muy buen precio, pero hace 15 años era una de las cajas más versátiles para los wargameros.

A pesar de ser bastante parecidos se les ha intentado pintar de manera distinta. Ambos llevan una camisa roja, quizás símbolo de su oficio. Lucas no obstante usa un chaleco de cuero que le puede proteger de cuchilladas. Los dos llevan pañuelos anudados en la cabeza, también seguramente por algún motivo que no alcanzamos a conocer.

Esto es todo por esta semana. Esperamos que estas pequeñas entradas nos animen a nosotros (y por supuesto a vosotros) a jugar a ese estupendo juego de Osprey: Frostgrave.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Frostgrave: Freakland en Felstad: Convidados de hueso


―Allí hay un puto esqueleto.
     Ciara dirigió la vista hacia donde estaba señalando el caballero Donevan. Ambos estaban agazapados en lo que antaño debió ser la cocina de una mansión señorial, pero que ahora no era más que un montón de escombros dispersos cubiertos de musgo helado, en el flanco de un edificio semiderruido, ubicado en la parte alta de una laberíntica ciudad ahogada en su propia ponzoña mágica.
     La aprendiza del taumaturgo Motius observó a la criatura descarnada que se erguía mágicamente al otro lado del patio. El no muerto vestía con excesiva holgura una destartalada armadura de placas metálicas, llena de óxido y abolladuras, por cuyos huecos colgaban jirones de tela parduzca trenzados con gruesas telarañas. Se apoyaba, aparentemente con aire aburrido, en el pomo de una descomunal espada bastarda, apostado ante la negra boca que conducía a la construcción contigua al viejo palacete que la compañía de Motius llevaba explorando desde el alba.
     Un escalofrío, que nada tenía que ver con las bajas temperaturas del maldito Felstad, sacudió la espalda de Ciara. Por supuesto, tampoco con la presencia del no muerto en sí, ya que desde que se pusiera bajo la tutela de Motius había presenciado toda clase de milagros. No, lo que sentía en ese instante era la garra de acero de una funesta premonición. La marcha desde Cavancruach no había estado exenta de amenazas y peligros, pero aquello era otra cosa, la impávida certeza de que un Mal tan antiguo como implacable les acechaba al otro lado del umbral que custodiaba el esqueleto.
     Ciara se reconocía ambiciosa, temeraria e impaciente, y toda esta panoplia de defectos era lo que había dificultado su progresión en la ingrata carrera de la magia, pero Motius nunca había puesto en duda su potencial ni su fidelidad como discípula. Por eso, estaba dispuesta a seguirlo hasta el fin, y el fin parecía hallarse al otro lado del patio. Resopló, apartó sin más sus negros pensamientos y se asomó temerariamente por encima de los restos de la pared, buscando con la mirada al resto del grupo y, sobre todo, a Motius.
     Pero en lugar de dar con su maestro, topó con Garth el Oscuro. El explorador sostenía su arco de esa manera suya tan particular, a la vez que apuntaba con extraordinaria firmeza hacia el no muerto. Garth debió notar que estaba siendo observado, porque volvió la cabeza hacia Ciara y le sonrió, con esa sonrisa que se sentía como una lengua de escarcha en la nuca, al tiempo que soltaba la flecha. En menos de un parpadeo, ensartó el cráneo del no muerto y este voló, lejos del resto de su cuerpo, para chocar contra una columna partida y estallar en pedazos. El resto del guardián espectral apenas se tambaleó, pero dejó caer el espadón. La hoja restalló como una campana, amplificada por un millón de ecos sobrenaturales.
     ―A tomar por culo el efecto sorpresa ―masculló Donevan.
     Tenía demasiada razón. No habían terminado de extinguirse las reverberaciones del metal contra la piedra cuando la puerta comenzó a vomitar esqueletos, guerreros acorazados bien pertrechados de espadas y escudos, incansables, silenciosos, con nada más que oscuridad en las cuencas de los ojos. Salían en tropel, como si estuvieran desalojando el edificio a toda prisa.
     Entonces, Mataperros comenzó a reír.
     Las carcajadas de Slain Mataperros retumbaron en el patio, estremeciendo a las alimañas que acechaban en la oscuridad. Ciara sabía que aquellas risas solo eran el preludio de una nueva exhibición del bárbaro y su hacha Pelacráneos.
     Al principio del viaje, Ciara creyó que la insistencia de su maestro en reclutar a su viejo amigo para aquella descabellada empresa tenía que ver con el encargo de reclutar al resto de la banda; fue así como llegaron a su grupo los hermanos Feroces, un trío de curtidos veteranos a cual más pendenciero y duros cuerpo a cuerpo; Saxton y Lucas, los dos arqueros de Solanas, de puntería casi mágica; Agrio y Bocazas, ladrones de profesión reconvertidos en buscadores de tesoros, a los que, eso sí, tampoco convenía darles la espalda o dejar que sucumban a las malas ideas; y por supuesto, Garth el explorador, tan afilado como la punta de sus flechas. Todos partieron de Cavancruach convencidos de que podrían arrebatarle a Felstad la mayoría de sus tesoros. Todos, salvo Motius, cuyas verdaderas intenciones se las guardaba solo para sí.
     Así pues, partieron, compartieron viaje, espantaron a unos bandidos y acabaron con una manada de perros salvajes y ahora, en aquel patio de losas cuarteadas y erosionadas por siglos de hielo, salían de sus escondrijos como por ensalmo, echando mano de sus aceros para vender caros sus pellejos frente a la partida nigromántica, con Slain Mataperros, riendo como un demente, a la cabeza. Al verlo arrojarse contra el pelotón de cadáveres vivientes, convertido en una tromba de muerte que desmembraba brazos y aplastaba cascos y corazas, Ciara comprendió por qué Motius no quería confiarlo todo al poder de la magia.
     Contagiada por la euforia guerrera, la aprendiza saltó el murete y comenzó a avanzar hacia la gresca. En su camino sacó uno de los guijarros blancos que portaba en la faltriquera y formuló mentalmente el conjuro que lo convertiría en una bomba. De nuevo, Donevan la interrumpió, poniendo su mano en su hombro. A punto estuvo Ciara de darle un rodillazo en la entrepierna, pero se contuvo. A fin de cuentas, si el malhablado caballero andante se había unido al grupo había sido por su culpa, por un estúpido malentendido que la había convertido en algo así como «su dama». Motius se había lavado las manos en este tema, y la había dejado sola para que se las compusiera como ella buenamente pudiera.
     ―¡Mira arriba!
     Motius se había teletransportado a lo más alto de un montículo de escombros. Su hoz de guerra revoloteaba en el aire trazando símbolos arcanos de poder mientras completaba mentalmente el algoritmo del conjuro. Las runas labradas en la hoja curva se llenaron de una luminiscencia azul, de tal manera que hasta los esqueletos parecieron detenerse a mirarla.
     Ciara reconoció los pases y se preparó para lo que fuera a suceder.
     El maremágnum en el patio era terrible. Lucas había caído derribado por un mal golpe. Saxton cubría la retaguardia. Mataperros forcejeaba con dos enemigos, con el hacha atorada en el costillar de uno de ellos. Los hermanos Feroces lanzaban sablazos a diestro y siniestro, avanzando hacia el quicio de la puerta, palmo a palmo, flanqueados por Agrio y Bocazas. Garth andaba revolcándose por el suelo con otro cadáver demasiado ágil para su gusto. De pronto, un relámpago celeste cubrió a todos los presentes y un extraño personaje se materializó entre todos ellos. Un ser escuálido, enfundado en una túnica harapienta adornada con huesecillos y cráneos de aves y roedores, que hedía a magia nigromántica. Nadie pareció reparar en él, salvo la aprendiza.
     Sin pararse a pensar, Ciara formuló el conjuro de pies ligeros y empujó a Donevan hacia el brujo. El caballero echó a correr como si el peso de su armadura se hubiera esfumado. En tres zancadas se plantó ante él y, antes de que este tuviera tiempo para reaccionar, le separó la cabeza de los hombros con un tajo limpio.
     A una, todos los no muertos se derrumbaron como títeres desprovistos de sus cuerdas, con el mismo estrépito que si hubiera volcado el carro de un hojalatero.
     ―Bueno, muchachos ―exclamó Motius, ahora presente junto al quicio de la puerta. Estaba de sorprendente buen humor―. Coged un poco de aire y continuemos. ¡Los tesoros de Felstad están ahí mismo!



Bueno, amigos de Freakland, sirva este relatillo como presentación de mi banda. La verdad es que, desde que me inicié en Frostgrave, he probado distintos tipos de formaciones de banda, pero mi favorita, y la que he llevado más lejos en campaña, es esta, con marcado aire celta. El mago, que viaja acompañado de su aprendiza; tres thugs como músculo; dos ladrones para trincar tesoros y salir corriendo; dos arqueros que, bien posicionados, hacen de francotiradores cubriendo al resto del grupo; y el buen bárbaro Mataperros, que presta su apoyo y su buen hacer con el hacha allá donde haga falta. El grimorio del mago varía en función de si juego una partida suelta o una campaña, en el primer caso, busco una escuela -Enchanter o Thaumaturge son mis preferidas- y conjuros de dificultad baja (hasta 10, por aquello de no perjudicar al aprendiz), mientras que para una campaña ya elijo con más cuidado (aunque, por lo general, tampoco nada por encima de 12); eso sí, nunca puede faltar el Leap y algo ofensivo como una Grenade o un Bone Dart.

Suelo completar esta banda básica con un perro, que siempre viene bien. Por supuesto, hay otras permutaciones, sobre todo si juegas con un capitán, reemplazando al bárbaro por un knight o un ranger, miniaturas ambas que podéis ver en el conjunto de la banda y por las que siento un cariño especial, puesto que son las primeras que tuve. Verlas, al fin, bien pintadas después de más de veinte años es una gozada. Mataperros, por su parecido con el Slaine del cómic de 2000 AD (y proveniente del juego de mesa La leyenda de Zagore), también se ha convertido en una de mis favoritas, y cuyo apellido viene, evidentemente, por su facilidad (léase resultados de crítico)a la hora de devolver al barro a los sabuesos enemigos.


Nota de Héctor: He tenido el gusto de pintar esta banda para Frostgrave y creo que el resultado ha sido muy bueno. En primer lugar vamos a centrarnos en el mago, el personaje mas importante de la partida, pues es el que con sus hechizos facilita la búsqueda de tesoros en Felstad, aunque también puede convertirse en un temible lanzador de rayos elementales capaz de volatilizar al enemigo mas armado. El mago es una miniatura de Celtos, un druida armado con una especie de lanza-hoz. Intenté que la miniatura representara a alguien de aspecto escocés o sajón, con la piel pálida y pelirrojo. El tartán que usa como capa y taparrabos también ayuda a lograr el efecto.




Ciara es la aprendiz de Motius. La miniatura es de Reaper y no lleva grandes adornos (para lo que podemos encontrar) a excepción de cintas y telas. Ciara está pintada con un tono de piel distinto y con unos ropajes mucho mas llamativos que el resto de la banda. El azul vivo de las cintas que lleva ayuda a que la miniatura destaque sobre el resto. El pelo ha sido pintado de dos colores, castaño y un tono morado oscuro que vira desde la raíz a la larga trenza que lleva a la espalda. Un toque de fantasía para una aprendiza de hechicera.


¡Volveremos en breve con un repaso a los secuaces de la banda de Motius!

martes, 31 de enero de 2017

Infinity - Los Auxbots están de moda

Si os fijasteis en la última entrada que publicamos (el Seraph para Ordenes Militares) iba acompañado de un remoto de curioso aspecto. El Auxbot, el compañero que todo fusilero desearía poder tener para lanzarlo contra el enemigo al amparo de una buena cobertura. 


Como si de un catálogo de moda se tratase presentamos los tres Auxbots pintados con esquemas de colores diferentes. El de la izquierda está claramente influenciado por la heráldica de los Caballeros de Malta, los Caballeros Hospitalarios, con una cruz blanca pintada sobre fondo rojo. Sencillo y efectivo, sobre la mesa queda muy llamativo. El central también se ha pintado según los esquemas de la misma orden de caballeros, pero en colores negro y blanco, que era otra combinación muy empleada por los miembros de la orden en la edad media. ¿Por qué negro y blanco? para que combine con el Seraph (podéis ver una foto de ambos juntos en la última imagen de la entrada). El de la derecha está pintado según un esquema mas clásico para los estándares de PanOceanía. El clásico azul claro combinado con gris (que hemos realizado aquí, aquí o aquí) y que tan buen resultado da.


¿Por qué este spam de Auxbots? Bueno, lo primero es puntualizar, el de la derecha lleva pintado unos dos años, pero no había tenido su sesión de fotos hasta ahora, a la espera de estar acompañado (no entiendo el concepto de Auxbot en solitario). Infinity es un juego en el que la posibilidad de salir ileso de una ráfaga del enemigo es baja, para que engañarnos. En un enfrentamiento cara a cara con una miniatura enemiga siempre tienes una posibilidad, por remota que sea, de que algo salga mal y sea tu miniatura la que caiga inconsciente. Los Auxbots son unidades remotas que van a "partirse la cara" por ti, literalmente. Aunque no están armados con armas de largo alcance, los lanzallamas que montan son lo suficientemente potentes como para llegar a distancias cortas, y sobre todo muy interesantes para lidiar con camuflados, holoproyectores y enlaces. Además el juego de Infinity ha mejorado mucho con la nueva edición (Nivel 3 ó simplemente N3) que abre mucho las posibilidades de los jugadores y en la que los remotos ya juegan un papel mas interesante que en las anteriores ediciones. Ahora un Auxbot asociado a un remoto (un Peacemaker, por ejemplo) se beneficia de las tácticas de Supportware que tiene el segundo activadas, así que podemos tener Auxbots con ráfaga 2 en ORA...

No nos extendemos mas, pues no es un tratado de como usar o como no usar los Auxbots. Quizás para una nueva entrada, algún día lo hagamos. 

Un saludo, y ¡hasta la semana que viene! (o no)...



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