martes, 18 de diciembre de 2012

Tarzán cumple 100 años


TARZÁN CUMPLE 100 AÑOS
Hoy os presentamos, acompañadas de unas reflexiones e historietas, tres miniaturas. Todas ellas son de Reaper miniatures, y de una calidad excelente. No busquéis este pack, no lo vais a encontrar, pues el señor de la jungla viene acompañado de su chimpancé, mientras que el león hace pareja con una leona. Reunidos para esta ocasión, forman un trío espectacular, con el que homenajeamos a Tarzán en su centenario.  Espero que os guste.

Tarzán y sus compañeros, Jar Bal Ja y Chita
El título de esta entrada me hace gracia porque me acuerdo de la película de Carlos Saura y protagonizada por Rafaela Aparicio. En fin, bromas aparte, en octubre, nuestro personaje ha cumplido 100 años.
Tarzán es un tío que vive en la jungla con un taparrabos y una mona. Visto así, siglo XXI, podríamos pensar que es un zoofílico trastornado que se ha escondido en la selva para poder estar a sus anchas. Pero no, eso no es así.
Jar Bal Ja, aunque es un león maduro, conserva todo su poderío físico.
Tarzán es un arquetipo de hombre. De hombres. Es un superviviente, un huérfano indefenso que se convierte en el rey de la selva. Es un pragmático, no un nihilista, un superhombre nietzscheano, que, como buen europeo (y lord inglés), domina y ordena a su antojo siguiendo su ideal de justicia.

Otra fotografía de nuestro fantástico trío, con el curioso chimpancé abriendo la marcha

¿Puede la presencia de un hombre ser causa de colonialismo? Tarzán es el ejemplo máximo de colonialismo,   pues la presencia de un solo blanco, hace que toda la fuerza de la naturaleza, toda la selva, todo el ecúmene de su alrededor, varíe y se tenga que adaptar a él.

El viejo Jar Bal Ja, fiel aliado de Tarzán desde los acontecimientos narrados en
"Tarzán y el León Dorado"
También es un ejemplo absoluto de determinismo social. Tarzán es un Lord inglés, hijo de lord, de la casa Greystoke. Y claro, en contra de lo que Mark Twain promovía en su Príncipe y Mendigo, Tarzán es así porque no puede ser de otra manera. Da igual que te críe una mona, si eres un jodido lord inglés de cuna, harás cosas grandes.
Chita, entre la realidad y la ficción, siempre compañero inseparable
Tarzán, si algo es, es un mito. Es la primera película que vio mi padre, al cual llevó su padre a verla al viejo cine Astoria de Albacete. Tarzán y su hijo, fue el largometraje, allá por los cuarenta. Mi padre y yo tambíén compartimos esa experiencia, ya con televisor en casa, y tuvo que soportar los alaridos del niño intentando imitar a un Tarzán a la tirolesa, el de Johnny Weissmuller. Creo que aprendí antes que Weissmuller había sido nadador, que a multiplicar.

Tarzán junto a una anacrónica moneda de euro gigante encontrada en África Central
 Me crié en los ochenta comiendo pastelitos de Tarzán, y coleccionando, ya entonces, sus muñecos. Luego, ya de adolescentes, nos dio la neura con que la película de Christopher Lambert estaba bien, cosa que con el tiempo arreglamos. Tengo un amigo que quiere, aunque no le dejen luego, ponerle a su hijo Juan Tarzán. Los niños de ahora tienen muñecos, videojuegos, pegatinas, tontunas mil del Tarzán que va como en monopatín por los troncos de los árboles. En fin, todo forma parte del mito, que ha pasado de generación en generación.
Tarzán también es real. No como producto o como acervo popular, sino real, vamos, que existió. Según estudiosos de la mitología creativa como Philip José Farmer, han realizado un seguimiento exhaustivo de la vida del supuesto personaje literario. De hecho, Tarzán es totalmente real. Tarzán es John Clayton, y nace en 1888, un 22 de noviembre. Conocerá mil aventuras y peripecias, siendo un personaje importante en el desarrollo del siglo XX. Gracias a él y a otros de su misma categoría y estirpe, nacerán y caerán imperios, y el mundo, el hombre, conseguirá sobrevivir hasta nuestros días.

La mirada terrible de los ojos de color azul acero de nuestro héroe hace retroceder a sus enemigos

Como decía, nuestro querido Farmer realizó un trabajo tremendo de investigación y comprobación de datos, fechas y hechos. Aún así, la cronología de Tarzán es incorrecta, al menos en un apartado, y es en la Segunda Guerra Mundial. Tarzán luchó contra los nazis, es cierto, pero no estuvo todo el tiempo fuera de África.
Fotografía tomada por los alemanes de dicha expedición,
con Tarzán momentáneamente prisionero. 
Entre su alistamiento en la R.A.F en noviembre de 1939, y los acontecimientos relatados en la historia "Tarzán and the Foreign Legion", en la que lucha contra los japoneses en la isla de Sumatra, hay un hecho todavía desconocido, al que Farmer no tuvo manera de acceder. Según el testimonio de un tal Standish, afincado en África desde hace cierto tiempo, puede afirmarse que Tarzán estuvo implicado en las guerras civiles de la ignota ciudad gorila del continente negro. Allí, junto con otro europeo de difícil catalogación, conocido por los nativos como "El Fantasma",  logró derrotar a las fuerzas que querían hacerse con el poder, una alianza aberrante entre oriundos de dicha ciudad partidarios de un malvado espalda plateada, y una expedición del Áfrika Korps y el Ahnenerbe
El odio de Tarzán hacia los nazis es algo plenamente conocido. ¿Pudo dejar sus obligaciones con la R.A.F.? ¿Olvidó la máscara que es John Clayton, para volver a ser Tarzán y salvar África? 
Es problable que la narración de ese tal Standish sea cierta. Un marinero español, en 1943, encontró en las islas de Cabo Verde, a un alemán con unos harapos identificables como el uniforme del cuerpo expedicionario alemán. En su frente, grabado como un sello, el signo de una calavera. ¿Miente Standish?

Tarzán y sus aliados salvajes enfrentándose a uno de los gorilas aliados de los nazis
Me despido ya. Espero que disfrutéis esta entrada al menos tanto como lo he hecho yo pintando, fotografiando y escribiendo. Hasta la próxima. 
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