martes, 16 de octubre de 2012

Monstruos en el Tercer Reich III: Desclasificado

Hoy vamos a presentar a tres de las más terribles armas con las que cuenta sobre el terreno el Reich para manterner su lucha contra los aliados. Los terribles caballeros teutónicos, los Teutonic Terror, que caen desde el aire sembrando el terror entre las filas enemigas enfundados en sus blanquinegras armaduras servopotenciadas, la truculenta historia del Conde Orlok  (la frenética huida de Rudolf Hess al Reino Unido), y  el monstruoso gorila gigante conocido como Afrika Kong.
Las miniaturas que presentamos a través de estas historias son, por orden de aparición, las siguientes:
- Paradrop Troopers, de West Wind para SoTR. Yelmos procedentes de los Teutonic Knights de Fireforge miniatures.
- Vampiro antiquísimo, pero no por ello menos espectacular de la gama de Grenadier Miniatures.
- Gorila de resina, de Avolakcastings, miniatura artesanal relizada por Alberto Martínez; Antiaéreo procecente del kit de mech ligero alemán de Dust Tactics.

Transformaciones, pintura, historia y fotografías realizadas por el que firma este artículo.

Para comenzar, os presento la unidad de asalto aéreo conocida como TT, siglas de la infamia, nombre en clave de los TEUTONIC TERROR:

Cruces teutónicas
Los cinco integrantes de la unidad Teutonic Terror forman parte del apoyo aéreo de paracaidistas en traje de combate de la reconstruida III Division  Panzer del general Emil Von Schindaas. Su estética guarda clara relación con la de los caballeros teutónicos que historicamente anduvieron por Polonia, Lituania y Rusia, y, como tales, han recreado unos yelmos para ser sus émulos modernos, y han pintado sus armaduras de descenso con los colores blanco y negro, y decoran sus armaduras con la cruz teutónica. Se autodenominan  Nuevos Templarios, descendientes de una larga estirpe de guerreros germanos, herederos de una memoria y unas genes ancestrales, adoradores de Cristo-Frauja.
Fotografías superiores: Bomba V1 formando una cruz en cielo
y proyectil V2 con los colores blanquinegros de la orden.
La selección para formar parte del proyecto TT la realiza el propio Skorzeny en persona, aunque los primeros paracaidistas con exoarmaduras del Reich fueron escogidos entre los supervivientes de la batalla de Monte Cassino. Actualmente, de entre sus soldados más laureados y más fanáticos se produce la captación, y de allí parten a los campos de entrenamiento en Prusia Oriental. A diferencia del resto de paracaidistas con armaduras potenciadas, los integrantes del Teutonic Terror marcan sus caras con sellos candentes para remarcar su afiliación a la causa y su fe inquebrantable en la victoria. Nadie, excepto Skorzeny, algunos agentes del Abwehr y el OKW saben su verdadera identidad.

Los Teutonic Terror y sus hazañas, en un fotomontaje propagandístico.

Emil Von Schindaas les asigna las misiones imposibles, asaltos tras las posiciones enemigas, ejecuciones y asesinatos selectivos, aunque a veces ellos eligen cuando aparecer y cuando son o no necesarios. Ni siquiera el mismo general Schindaas se atreve a contradecir a alguien con el rostro marcado por el fuego de la locura. 

Grupo al completo de los Teutonic Terror. Resalta su pesado equipamiento, con  MG,
rifle anti-mech y lanzallamas.


Max Schreck, "El Conde Orlok", o lo que Rudolf Hess contó a los británicos sobre el expresionismo alemán.
"Si este hombre es Hess, debemos considerar seriamente la posibilidad de que esté huyendo de su país" 
Winston Churchill
Fotografía del Conde Orlok tomada por una cámara de visión nocturna instalada en la  embajada del Reino Unido  en  Ginebra

La verdadera historia de Hess es todavía una incógnita. Nadie se explica por qué uno de los máximos jerarcas nazis, de alrededor de cincuenta años, se arriesgó a lanzarse en paracaidas sobre Escocia, para entregarse a las autoridades británicas. El escaso número de personas que conocían el plan de Hess para llevar una oferta de paz a Gran Bretaña, y mantener el estado de las fronteras de Europa Occidental con una Alemania dominante, antes de emprender la Operación Barbarroja, no hace más que aumentar exponencialmente las dudas sobre los motivos e intenciones de Hess.

Pero había alguien que no estaba de acuerdo con este plan. Alguien que quería ver Inglaterra reducida a cenizas. No se sabe a ciencia cierta si los acontecimientos narrados por los Harker están directamente relacionados con Schreck, si es el mismo individuo o es un discípulo. Lo que está claro es que Orlok no es solamente un personaje. 
El Conde Orlok fotografiado en su ataúd en 1940
De los servicios al Reich no se tiene constancia. Simplemente hay un largometraje que se hizo público y se proyectó en las salas, aunque luego la mayoria de las copias fueron destruidas. En él se narran las atrocidades cometidas por Orlok, siendo la película más enigmática de la historia en cuanto a su personaje. ¿Era real Orlok? ¿Es Max Schreck un vampiro? Enigmas inexplicables, que toman peso en la siguiente anécdota:

Restos del Me-110 de Hess
Cuando saltó del Me-110 sobre Escocia, Hess no fue  entregado a las patrullas de vigilancia hasta un buen rato después. Estuvo conversando con un campesino, que le ayudó a incorporarse, a librarse del paracaidas, e incluso le invitó a te. David McLean, un labrador de cuarenta y tantos años que vivía con su madre y su hermana, salió sin miedo a capturar al piloto que se había lanzado cerca de su casa en Floors Harm. Hess estaba descompuesto, aturdido, y se aferraba una fea herida en el cuello, que fue curada por la hermana de McLean con vendas y alcohol. "Hauptmann Horn" respondió Hess falseando su identidad, cuando le preguntaron su nombre; Alfred Horn ¿Qué rastro quería cubrir Hess en Escocia? ¿Había sufrido el ataque de Orlok en Alemania? ¿Por qué su enconada insistencia en entrevistarse con el duque de Hamilton dando un nombre falso?. William Craig, de sesenta y ocho años, fue el segundo testigo.  No fue sino en ese encuentro ignoto, cuando de Hess brotó la historia del Nosferatu y su precipitado viaje a Gran Bretaña, un viaje de huida sin posibilidad de retorno. Los que escucharon aquella historia daban por seguro que Hess había perdido la cabeza. Incluso el que diese un nombre falso llevó más a confundir su estado e intenciones. No fue hasta que consiguió serenarse y comprender que estaba seguro como prisionero de los británicos, que reveló su verdadera identidad e intentó poner en práctica su plan original.

Desde luego los ingleses no firmaron la paz con Alemania, más aún, todo esto sirvió para enconar más a Churchill y hacerles pensar que, por primera vez, la omnipotente maquinaria de guerra germánica tenía miedo. A Hess, de momento, le esperaba la seguridad de las prisiones inglesas.
Por otro lado, los nazis acusaron a Hess de traición, de ser un trastornado, y de no representar en absoluto los intereses del Reich. Las personas que conocían su plan original fueron depuradas y encarceladas, aunque hacia 1944, ante la falta de hombres acuciante que sufrían los germanos, fueron restituidos en cargos inferiores. Esta misiva fue hecha pública por las autoridades germanas el lunes 12 de mayo de 1941:

"El partido nacionalsocialista anuncia oficialmente que el miembro del partido Rudolf Hess, a quien por hallarse enfermo desde hace varios años, le había sido serveramente prohibido realizar actividades aéreas, ha conseguido apoderarse de un avión.
El sábado, 10 de mayo, Rudolf Hess, emprendió vuelo desde Augsburg, sin que haya regresado hasta el momento.
Una carta dejada por él revela indicios de trastorno mental, y se teme que sea víctima de alucinaciones. 
El Führer ha ordenado  inmediatamente la detención del ayudante del miembro del partido de Hess, única persona que tenía conocimiento de estos vuelos y que, infringiendo las órdenes del Führer, que conocía perfectamente, no impidió ni denunció el vuelo. 
En estas circunstancias, debe considerarse que el miembro del partido Hess, o ha saltado de su avión, o ha sufrido un accidente."

Primera fotografía tomada de Hess en Inglaterra. Se puede observar  la mirada totalmente perdida y aterrorizada. 
Sea como fuere, los hechos coinciden, y aunque se dudó y se encubrió durante mucho tiempo a nivel público, en otros estratos del conocimiento militar británico, alguien clasificó la primera declaración de Hess como alto secreto.
Por primera vez se abría un expediente con el encabezado "Vampyr" en la Segunda Guerra Mundial.
El Conde con su nueva vestimenta de alto mando alemán
¿Pueden los vampiros caminar entre nosotros a plena luz?


El Afrika Kong o de como Rommel crió a un gorila gigante de montaña:
Boceto tomado por uno de los expedicionarios
alemanes

En 1941 un equipo expedicionario del Afrika Korps partió con material bélico y de investigación desde Mauritania hacia el África Ecuatorial. A oidos del circulo interior de la Sociedad Thule había llegado cierta información sobre la existencia de una ciudad ancestral que era dominada y regida por una raza de gorilas gigantes desde tiempo inmemorial, dueños de una inteligencia superior. De forma similar a las expediciones al Tíbet, se organiza esta expedición científico-militar, con varios objetivos. El primero sería realizar una comprobación de la veracidad de los informes sobre la existencia de dicha ciudad. El segundo, conocer y trasladar al Reich cualquier avance, artefacto o tecnología, que pudiera estar en manos de los simios. Tercero, establecer una linea de contacto, a ser posible alianza, entre dichos simios y Alemania. Y cuarto, y quizá el más importante, llevar a uno de esos gorilas al Reich; encargo personal de Himmler, obviamente en relación con las investigadores nazis sobre el Ahnenerbe.
La operación fue un éxito. Los gorilas, inmersos en una cruenta guerra civil y divididos, vieron en la aparición de los hombres del Reich una oportunidad para que el bando sublevado en dicha ciudad contase con un apoyo militar extra. Aunque más racistas todavía que los propios nazis, a los cuales desprecian como humanos que son, esta alianza de oportunidad cuajó, y la mitad de la expedición quedó en la selva profunda, mientras que el resto volvía con un ejemplar joven de gorila gigante hiperinteligente al Magreb.

Erwin Rommel departe amigablemente con sus hombres
tras su vuelta de la ciudad de los gorilas.
El Generalfeldmarschall Rommel recibe con honores a la expedición en Libia, y durante cuatro meses, se establecen relaciones entre el simio y el general alemán, que lo entrenará en el arte de la guerra moderna, así como el mono pasó información a Alemania sobre telepatía y control mental. Sin embargo, dos acontecimientos van a cambiar el curso de la historia:
Un agente libio de la red de espionaje de Garbo en el Norte de África va a conseguir envenenar el agua de todos los integrantes de la expedición en Libia, salvándose el Zorro del Desierto por simple suerte. Todos los humanos murieron, pero no así el gorila, mucho más resistente al veneno, que sobrevive, pero quedando mentalmente muy limitado.

El gorila, otrora un genio, actualmente posee una inteligencia limitada,
y es usado como un arma de guerra conocida como Panzerraffe.
Una vez perdida la posibilidad de extraer conocimientos de la vacua mente del simio, fue enviado a Alemania, donde los informes hablan de soldados americanos que atestiguan haber luchado contra un gorila gigante vestido con el uniforme del Áfrika Korps.

Diferentes puntos de vista de nuestro gorila, equipado con el uniforme
del desierto del Áfrika Korps

De los hombres que quedaron en la ciudad, nada se sabe. Sin embargo, queda hueco para la hipótesis: En 1943, un mercante español atracó en las islas de Cabo Verde, donde encontraron a un soldado alemán, vestido con un raido uniforme del Afrika Korps, que, con la cabeza perdida, balbuceaba algo sobre "el fantasma que camina". El sello en forma de cráneo que tenía grabado sobre su arco supraorbital izquierdo, nada aclara.


Espero que os haya gustado la tercera entrega de esta saga. Pronto volveremos con más extrañas y bizarras novedades.
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